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Escuela de Capacitación Judicial

Aprender para enseñar

Hace más de 20 años, Nelly Azucena Flores, una magistrada catamarqueña que hizo carrera en el sur argentino, fijó los cimientos de esta institución.

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13 de febrero de 2022 - 01:10

Con la idea de mejorar el servicio de administración de Justicia, la Escuela de Capacitación Judicial constantemente organiza distintos cursos de perfeccionamiento y jerarquización. Los principales alumnos suelen ser los jueces, funcionarios y demás operadores judiciales. Sus cimientos se fijaron a finales del siglo pasado –con el Siglo XX contemplado desde la lejanía-. Nelly Azucena Flores fue pionera en materia de capacitación e innovó con la idea de que “los jueces deben aprender”.

De origen catamarqueño, tuvo una destacable carrera en Río Negro, donde alcanzó un lugar de honor en la más alta magistratura. Fue, en el Poder Judicial una “estrella austral”. Brilló en el sur argentino y al final de su carrera, cuando bien pudo haber disfrutado de su retiro y de un merecidísimo descanso, decidió continuar dando lo mejor de sí misma en el Poder Judicial catamarqueño. Aunque su paso fue fugaz, su estela dejó un importante legado.

Pese a la impronta de esta magistrada, su historia pudo ser recuperada de algunos registros escritos y del recuerdo de algunos empleados judiciales. Quienes la conocieron y compartieron alguna experiencia con “la doctora Nelly” coincidieron en remarcar sus bondades. “Era una mujer adelantada a su época”, aseguraron.

Se recibió de abogada en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba. De inmediato, ingresó al Poder Judicial de la Provincia de Catamarca. Se desempeñó en los cargos de defensora de Menores, Ausentes e Incapaces, agente fiscal de Instrucción en lo Penal, Juez de primera Instancia en lo Civil y Comercial y defensora de Cámara en lo Penal.

Luego, presentó su renuncia y se dedicó al ejercicio profesional de la Abogacía en su estudio jurídico. También ejerció la docencia universitaria. Estuvo al frente de las cátedras de Derecho Civil y de Derecho Comercial en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Catamarca. A estos cargos accedió por concurso de antecedentes.

Algunos testimonios dieron cuenta de que Nelly fue amiga y –hasta se animaron a asegurar- “discípula” de Juanita Vaccaroni, otra de las mujeres pioneras en el Poder Judicial catamarqueño.

El destino llevó a la doctora Nelly a la ciudad de San Carlos de Bariloche. En 1984 obtuvo, por concurso, el cargo de juez de la Cámara de Apelaciones de esa localidad rionegrina. Asumió el 1 de marzo de 1984 y se desempeñó hasta el 29 de agosto de 1989. En Río Negro, la catamarqueña Nelly fue una de las dos damas que ha integrado el Superior Tribunal Justicia de esa provincia, durante los primeros 50 años del Poder Judicial rionegrino, y la única que ha accedido a la alta magistratura desde la recuperación de la democracia en el país, en 1983.

En1991 ejerció la Presidencia del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro. Aproximadamente, promediando la década del 90, la doctora Nelly obtuvo el beneficio de la jubilación.

Entonces, decidió que era hora de regresar a Catamarca aunque su intención estaba muy lejos del descanso. Aún tenía mucho hilo en el carretel y una energía que deslumbraba. Algunos empleados judiciales recordaron que la doctora Flores, con su amplia visión del Derecho y con su predisposición para estar al servicio de la comunidad, fue una de las precursoras en la idea de redactar sentencias en lenguaje claro. Lo que hoy está en boga en el ámbito judicial, la doctora Nelly ya lo había planteado hace más de 20 años.

De regreso a Catamarca, se puso en contacto con los ministros de la Corte de Justicia. “Los jueces deben aprender y capacitarse para poder enseñar a sus colegas y los empleados”, fue su idea. Con pocos recursos pero con gran predisposición, la magistrada sembró la semillita de la importancia de la capacitación. Con el correr del tiempo, dio sus frutos. Hay quienes la recuerdan, viajando en la combi del Poder Judicial, con su cartera como almohada y un saco como manta, mientras emprendía viaje al interior profundo para capacitar a jueces, funcionarios y empleados judiciales.

A principios de 1999, la doctora Nelly Flores, en su condición de Consultora de la Junta Federal de Cortes y Superiores Tribunales de la República Argentina, había presentado un trabajo con las bases para la creación de la Escuela de Capacitación Judicial. Con fecha del 1 de septiembre de 1999, se concretó su tan ansiado sueño. Por Acordada Nº3687, la Corte de Justicia de Catamarca creó la Escuela de Capacitación Judicial para Magistrados y Funcionarios, con el objeto de acrecentar la idoneidad de tales mediante la realización de seminarios o cursos necesarios para tal fin. A la vez, se ratificó la designación de la magistrada Nelly Azucena Flores como coordinadora general.

Tiempos modernos

El paso de la doctora Nelly fue fugaz. Luego, el ministro José Ricardo Cáceres se desempeñó como coordinador de la Escuela durante aproximadamente 15 años. Desde 2006, la Paola Vittore es la secretaria de esta institución.

En 2017, las ministras Amelia Sesto de Leiva y Vilma Molina asumieron la coordinación de la Escuela. Tras la renuncia de Sesto de Leiva, Molina quedó al frente. Desde principios de año, la flamante ministra Fernanda Rosales Andreotti se desempeña como coordinadora.

Con la premisa de “capacitarnos para trabajar mejor”, la labor de las mujeres en este ámbito es destacable. La Escuela fue impulsada por una mujer; luego fue sostenida y fortalecida constantemente por otro grupo de mujeres que trabajan en tribu. Algunas caras son más visibles que otras, pero todas tienen el mismo norte y ponen el mismo empeño para que todos los engranajes funcionen a la perfección. Además, en el marco de las capacitaciones, la Escuela celebró convenios con distintos organismos tanto provinciales como nacionales e internacionales y empresas privadas.

Para el primer semestre del año, la prioridad es capacitar a todos los operadores del sistema judicial en Juicios por Jurados, contó la secretaria Vittore. “Ya se implementó la Ley. Hay que capacitar sí o sí. También se continuará capacitando en Ley Micaela a todos, desde los ordenanzas hasta los jueces, en las seis Circunscripciones Judiciales”, precisó. Las próximas capacitaciones serán en materia Penal Juvenil, argumentación jurídica y redacción judicial. “Tenemos una capacitación programada sobre Mediación y Medios Alternativos para la Resolución de Conflictos y otra sobre Derecho Administrativo. Se continuará con el dictado de una especialización sobre Justicia Constitucional y Derechos Humanos, que tiene distintos niveles y orientaciones. Vamos a capacitar a los jueces de Paz, también sobre el Protocolo de Violencia Familiar y de Género y sobre el Protocolo de Actuación con Bebé Recién Nacido”, adelantó.

Con miras al futuro, sobre el trabajo a realizar, la ministra y coordinadora Fernanda Rosales Andreotti contó que la idea “es seguir fortaleciendo lo que se viene realizando desde gestiones anteriores. Durante 2020 y 2021, fue difícil por la pandemia. Queremos retomar las dos modalidades, presencial y remota. Así, se facilita para que los operadores del interior provincial tengan acceso a las capacitaciones. También aspiramos, a partir de las necesidades y propuestas que plantean jueces, fiscales, defensores y demás operadores del sistema en cuanto a la necesidad de los temas a tratar, interesan y hacen falta. La capacitación es un pilar fundamental para todos los que trabajamos en el Poder Judicial, para dar un servicio de mejor calidad”.

A la vez, consideró que el conocimiento y el diálogo que se genera a través de la capacitación permiten dar una respuesta más eficiente a la ciudadanía. En este contexto, se comenzó a relevar las capacitaciones que se necesitan.

“Los jueces y juezas siempre se ofrecen a participar. Estamos lanzando una capacitación que nos resulta fundamental en Litigación y Proceso Penal Adversarial, muy ligada a la implementación de la Ley de Juicios por Jurado, que ya está en marcha en Catamarca. Es un salto cualitativo hacia el respeto a la Constitución Nacional y a la participación de la ciudadanía en el quehacer diario del Poder Judicial e involucrarse en la función de impartir Justicia, que es muy importante. Estamos en la etapa de planificación, en marcha con muchas capacitaciones, que son uno de los ejes fundamentales para mejorar lo que hacemos todos los días”, expresó.

Fotos: Ariel Pacheco y gentileza

Texto: Basi Velázquez

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