El empleo formal registra ocho meses de caída consecutiva
El salario mínimo real perdió el 38% de su poder adquisitivo desde noviembre del 2023 a febrero de 2026
El empleo se redujo en 14 provincias y aumentó en 6. El salario se ubica en un valor inferior al del 2001.
El empleo formal total en diciembre de 2025 representaba una pérdida de 109 mil puestos de trabajo (-1,1%) respecto de diciembre de 2024 y de 289 mil puestos de trabajo (-2,8%) respecto de noviembre de 2023. En una mirada de más largo plazo (desde enero de 2012), esta evolución ubica al número de asalariados formales en un valor similar al de junio de 2022.
En diciembre (último dato disponible) aproximadamente 10.016 mil personas eran trabajadores asalariados registrados en la seguridad social, de acuerdo a los datos desestacionalizados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Ello incluye al empleo asalariado en el sector privado, en el sector público y en casas particulares.
Así se desprende del informe coordinado por Roxana Maurizio y Luis Beccaria y elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL), perteneciente al Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP).
Luego de las fases de caída –desde septiembre de 2023 a agosto de 2024–y de estancamiento – con leves alzas y bajas hasta abril de 2025–, el empleo asalariado formal total registró caídas consecutivas durante 8 meses, desde mayo a diciembre de 2025, que se profundizaron hasta octubre y se moderaron en los dos últimos meses.
Asimismo, el empleo se redujo en 14 provincias y aumentó en 6. Las mayores caídas porcentuales se dieron en San Luis (-0,9%), Chaco (-0,7%) y Catamarca (- 0,7%).
Mientras que las provincias de Buenos Aires y Córdoba fueron las que registraron la mayor parte de la variación negativa del empleo formal privado, con 57% y 18% respectivamente, las que experimentaron los mayores aumentos fueron Corrientes (+0,8%), Neuquén (+0,5%) y Formosa (+0,5%). En ambos casos, su contribución fue superior al peso del empleo provincial en el empleo asalariado privado total (de 31,5% y 8,4%, respectivamente).
Salarios
El poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil se redujo durante febrero de 2026 un 2%. Ello se suma a las reducciones de los 7 meses previos: enero (-1,0%), diciembre (-0,9%), noviembre (-0,5%), octubre (-2,3%), septiembre (- 2,0%), agosto (-0,5%) y julio (-0,5%). En todos estos meses los incrementos del salario mínimo nominal resultaron inferiores a la variación de precios, una brecha que se profundizó particularmente en septiembre y octubre, cuando el salario mínimo permaneció constante en $322.200.
En diciembre de 2023 se inició un extenso proceso de merma del valor real del salario cuando se contrajo 15% de la mano de la aceleración inflacionaria, seguido por una caída aún mayor, del 17%, en enero de 2024. Esta tendencia se interrumpió momentáneamente en algunos meses posteriores cuando el incremento nominal acompañó o superó la inflación. Sin embargo, más allá de ciertas alzas en algunos meses puntuales, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 el salario mínimo real acumuló una caída de casi 38%, mientras que la caída en 2025 fue de 9%.
Esta contracción, junto con la tendencia decreciente de los años anteriores, lleva a que el salario mínimo en términos reales de febrero de 2026 se ubique en un valor inferior al de 2001, antes del colapso de la convertibilidad. Asimismo, implica una erosión del 65% respecto del valor máximo de la serie, en septiembre de 2011, de forma tal que representa apenas un tercio del mismo.