sábado 6 de abril de 2024

Ale Herrera "Trato de contar historias y no encasillarme"

Ale Herrera tiene sólo 23 años, pero sueña en grande. En diálogo con RE, cuenta cómo es dedicarse a la música urbana de manera autogestiva, en una provincia con más tradición folclórica. Este jueves 29 lanza su EP titulado “(Des)Enamorándome”.

Se llama Alexis Herrera Bustamante y tiene apenas 23 años. Aunque se identifica con el reggaeton, el trap y los géneros urbanos, asegura que prefiere no encasillarse y disfrutar de la música como un arte. Desde el estudio que montó en su casa, a diario busca cumplir el sueño de dedicarse al ciento por ciento a su carrera artística. Y esta semana lanzará en todas las plataformas digitales un EP con tres canciones que escribió desde el desamor.

“Comencé en la música como en 2017, arranqué a grabarme y a producirme porque desde chiquito que escribía y hacía letras. También estaba metido en la movida del free-style, tenía amigos que hacían y comencé a ir a las plazas y todo, pero no me sentía porque yo no sé improvisar. Los veía a mis amigos, me gustaba como era todo el tema de las competencias, pero a la vez no me sentía tan identificado. Entonces, comencé a apartarme y a enfocarme más en cómo hacer una canción, estructurarla, hacer una intro, un verso, un coro y poder armarla”, contó Ale Herrera, como definió su nombre artístico, en diálogo con RE.

De aquellos inicios recuerda que no había tantos recursos, ni estudios de grabación de música urbana. “Entonces comencé a meterle con lo mío: me compré un micrófono, una compu y comencé a aprender. Con el tiempo comencé a perfeccionarme, por así decirlo. Obviamente las primeras canciones estaban súper mal producidas, mal ecualizadas, no sabía lo que era un compresor, una ecualización de efectos. No tenía idea, pero fui aprendiendo”, destacó.

Cuando terminó la secundaria, quiso estudiar Ingeniería en Sonidos, pero la carrera no está en Catamarca y no tuvo la posibilidad de irse a Córdoba o a Buenos Aires. “Empecé a hacer cursos de producción. Yo no sé leer música, todo lo hago por oído, pero también así por cursos online aprendí cómo producir, mezclar voces, mezclar instrumentales, hacer beats. Ahora me dedico más a la mezcla de voz y a la grabación de voces, a los efectos y todo eso”, comentó el joven, que busca su inspiración en artistas internacionales como BadBunny, Mora, Jhay Cortez, Daddy Yankee, Wisin y Yandel, Don Omar, Drake, Justin Bieber, Travis Scott y Post Malone.

Para sacar sus canciones trabajó con diferentes productores de Buenos Aires y Córdoba, que se dedican específicamente a hacer los beats. “Yo maqueteo un poco y después se lo mando al productor, le digo mis ideas y él las va perfeccionando hasta que queda como me gusta. Por suerte, hoy por las redes sociales podés conocer contactos, o bien ya tenés algún amigo que también está metido en la música y vas conociendo la movida, te van recomendando, te van hablando. Trabajé con Cano, de Córdoba, también con Blohd Boy, de Catamarca”, contó.

Para poder costear las producciones, Ale invierte lo que gana de algunos otros artistas locales que se acercan a grabar en su home-studio, más lo que gana también trabajando en los audiovisuales de Radio Valle Viejo. Sin embargo, no suelta su sueño: “Mi idea es dedicarme 100% a la música. Me lo tomo súper profesional a esto y si algún día se da la posibilidad de vivir de la música, me dedicaré 100%”, remarcó.

-¿Cómo definirías tu estilo?

-No me gusta encasillarme, me considero un artista. Me gusta la música, obviamente me estoy dedicando al género urbano porque es lo que más consumo y lo que más me gusta hacer, pero hice fusiones de rock con trap, como ‘Dime’, tengo grabadas sin publicar canciones en cumbia, folclore, y si tengo que hacer un tango, lo hago.

-¿En dónde buscás tu inspiración?

-Me gusta contar historias personales, pero trato de no solamente hablar de mí, porque sería un poco aburrido y porque además no me pueden pasar tantas cosas. Por eso escucho historias de otras personas, de amigos, de conocidos, y cuando me sale la inspiración escribo. Me lo tomo con calma. Hay días que estoy a full inspirado y hay días que ni tengo ganas de hacer música. Eso es normal. Creo que es parte del proceso y creo que a todos los artistas les pasa.

-¿Cómo es dedicarse al género urbano en una provincia con tradición musical más autóctona?

-Es complicado porque casi no hay eventos, entonces cuando te encontrás con chicos cantando sus propias canciones no las conoce nadie y te tenés que ir haciendo. Lo que no se puede negar es que el público es súper respetuoso. Capaz no te conocen, pero te aplauden y te escuchan.

Además, hacer canciones que suenen medianamente profesionales es bastante complicado porque no es muy barato. Ni hablar un videoclip. Tengo la ventaja de que tengo mi home-studio, entonces tengo a mano mis herramientas. Por ahí hay chicos que tienen que pagar la hora de estudio, y cuando llegan se encuentran con que no es como lo tenían practicado, les sale distinto, no se encuentran.

Lanzamiento

Para Ale, crear un EP o un álbum “tiene mucho más trabajo para un artista independiente, porque tiene que tener un concepto, un mensaje, arte visual y todo eso es plata y tiempo”. Aun así, con mucho trabajo este jueves lanzará “(Des)enamorándome”, un EP con tres canciones de desamor en formato de reggaeton que estará en todas las plataformas.

Un poco historia

El trap nació en Estados Unidos en los noventa. En Atlanta, Georgia, se acuñó el concepto "trap", que en inglés significa trampa o atrapar, pero en jerga estadounidense se trata de la acción de narcotraficar, o las zonas urbanas donde se venden drogas ilegales. Esto se debe a que, en un principio, en Estados Unidos, el trap hablaba en sus letras de la calle, la violencia, la delincuencia, el sexo o las drogas.

La música urbana surge como una forma de protesta, para comunicar un mensaje; más que un género musical era y es un movimiento, con una estética particular que representa una forma de pensar. Con el trap pasa lo mismo, es una forma de vestirse, de hablar, con palabras en "spanglish", es el fraseo con el que se dice, cómo suenan los instrumentos. El trap surge de la fusión de géneros, tomando elementos, por ejemplo, de la música electrónica, del rap y del reggaeton.

Es una confusión frecuente el creer que el trap es rap y que también puede ser considerado reggaeton, pero la realidad es que no lo es, porque cada género tiene su particularidad en cuanto a sonidos, letras, formas de decir e incluso vestimenta.

Contacto

@_ale.herrera en Instagram

Ale Herrera en YouTube, Spotify, Deezer, iTunes, AmazonMusic.

Texto: Peze Soria

Fotos: Gentileza Ale Herrera

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