jueves 2 de abril de 2026
cultura

Carlos Zolla Luque: intelectual catamarqueño, profeta en México

Casi un desconocido en Catamarca y Argentina, Carlos Zolla Luque –quien falleciera el pasado 13 de enero en la Ciudad de México– fue un destacado lingüista y antropólogo que ha sido reconocido, en distintos medios mexicanos, por su sobresaliente trayectoria intelectual.

Por Redacción El Ancasti

Suele decirse que nadie es profeta en su tierra, y el dicho bien puede aplicarse a nuestro comprovinciano Carlos Zolla Luque. Nació en Catamarca en 1945, se graduó de Maestro Normal Nacional en la Escuela Normal Fray Mamerto Esquiú (promoción 1961) y de Licenciado en Letras en la Universidad Nacional de Córdoba. A fines de 1976 emigró a México, en donde se radicaría para siempre, al punto de naturalizarse mexicano, y allí desplegó una vastísima actividad intelectual en los campos de la lingüística –en  el estudio de las distintas lenguas indígenas– y de la antropología, convirtiéndose en uno de los mayores expertos en medicina tradicional indígena de los pueblos mexicanos.

Como investigador se desempeñó en los Institutos Mexicano para el Estudio de las Plantas Medicinales (IMEPLAM) y Mexicano del Seguro Social, y fue Subdirector de Bienestar Social y Director de Investigación y Promoción Cultural del Instituto Nacional Indigenista (INI), desde donde coordinó el proyecto Estado del Desarrollo Económico y Social de los Pueblos Indígenas de México.

Creó y dirigió con Arturo Argueta y Soledad Mata Pinzón la Biblioteca de la Medicina Tradicional Mexicana, hoy Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana. La obra original impresa, que consta de doce tomos, hoy puede consultarse íntegramente por Internet.

Como titular de la coordinación de investigación del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad de la Universidad Nacional Autónoma de México (Puic-UNAM), promovió el desarrollo y la difusión del conocimiento científico en beneficio directo de la sociedad nacional, así como de los pueblos y culturas que fueron sujetos de su trabajo.

En ese sentido, mantuvo la estructura de investigación de ese centro para desarrollar tanto proyectos individuales como colectivos de carácter multidisciplinario e interinstitucional, con instituciones nacionales e internacionales.

 

Legado

El titular del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto, en un mensaje emitido en su cuenta de Twitter tras el deceso de Zolla Luque, comentó: “Sus contribuciones al conocimiento y recuperación de la medicina tradicional de los pueblos indígenas de México, sus saberes y recursos etnobotánicos fueron de la mayor importancia. Fue el impulsor de la primera clínica de medicina indígena en el país”.

Esto reafirma lo expresado en un artículo del mes de octubre pasado del diario La Opinión (de Poza Rica, Veracruz), en el que se mencionaba: “Zolla Luque –nacido en Argentina en 1945 y residente de México desde 1976– dio a conocer uno de sus últimos proyectos a través del PUIC, en conjunto con el centro de las Artes Indígenas del Totonacapan en Veracruz: la creación de la primera Escuela de Medicina Tradicional Totonaca”.

En el diario, el especialista en cultura y medicina tradicional precisó que esa escuela tendrá 70 médicos tradicionales, así como un centro de información sobre plantas medicinales y de detección de las principales enfermedades y causas.

 

Antimio Cruz, en un reportaje publicado en Crónica.com.mx en marzo de 2018, decía: “Zolla Luque nació en Argentina, pero sus colegas opinan que es más mexicano que muchas personas que vieron la primera luz en este país. A lo largo de 40 años, este maestro en Lingüística, egresado de la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina, se ha convertido en uno de los mayores expertos en medicina tradicional indígena de los pueblos mexicanos. Como universitario ha visitado, vivido y aprendido de numerosas comunidades desde el Río Bravo, que es frontera con Estados Unidos, hasta el Río Suchiate, que es frontera con Guatemala.

También desde la UNAM, Carlos Zolla organizó y coordinó un proyecto titánico: la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana, que hoy recibe consultas y visitas de 107 países diferentes, a través de internet.

Sin embargo, más allá de su interés en la etnobotánica, este académico incansable ha documentado mucha de la problemática que experimentan actualmente las lenguas indígenas en México. “Existen lenguas que tienen una gran cantidad de hablantes, pero más de la mitad son viejos. Eso hace que el futuro de esas lenguas sea muy incierto, pero además está otro fenómeno: lengua que no se usa es lengua que se pierde y muchas de las lenguas indígenas han dejado de usarse porque eran la herramienta para comunicarse en ciertos foros comunitarios, ciertas formas de trabajo y organización local y, debido a la migración, esas formas de organización e interacción local se han fragmentado”, dice el doctor Zolla.” Este reportaje sintetizaba las dos grandes áreas que fueron objeto de su trabajo durante más de cuarenta años en México.

En el año 2011 fue distinguido por la revista Quo y Discovery Channel, en una ceremonia que se llevó a cabo en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, como uno de los 30 Personajes que Transforman a México. De los premios, que se entregan en 10 categorías: Conciencia, Universo, Ciencia, Vida, Escenario, Imagen, Futuro, Humana, Salud y Vanguardia, Zolla Luque se hizo acreedor al correspondiente a Humana por su trabajo en la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana.

 

El arte, su otra faceta

Desde muy joven Carlos Zolla Luque fue, además, un apasionado de las artes en todas sus manifestaciones, habiéndose expresado en distintas vertientes, desde la pantomima y el teatro clásico hasta la pintura, disciplina a la que dedicó muchas horas de su tiempo libre y no abandonó hasta sus últimos días.

En 1961 realizó su primer recital de Teatro Mimado en el Salón Ezequiel Soria del Teatro Catamarca; en 1965 formó parte del elenco de teatro de la Universidad Nacional de Córdoba que participó del Festival de Teatro Universitario de Nancy (Francia), y con la obra de Abelardo Castillo El otro Judas representó a la Argentina en los Festivales Mundiales de Teatro Universitario de Varsovia y Cracovia (Polonia), obteniendo el Primer Premio y el Gran Premio respectivamente.

Por otro lado, el dibujo y la pintura siempre formaron parte de su vida. En 1975 – todavía  en Argentina – ilustra el primer libro de Antonio Oviedo (Premio KONEX 2014) El último visitante/El señor de los cielos.

Ya en México continúa con su labor de dibujante, realizando todas las representaciones gráficas de las plantas contenidas en el libro Plantas tóxicas de México.

En 1980 conoce a José Luis Cuevas, considerado uno de los artistas plásticos más importantes de la segunda mitad del Siglo XX en México, quien le solicita que prologue su libro Cartas para una exposición (UNAM 1981); a su vez Cuevas, como una forma de agradecimiento, se hace cargo de redactar el Catálogo de la Exposición de óleos que Zolla Luque realiza en 1985 en la Galería KIN. Luego participa con éxito de otras exposiciones, al punto que algunas de sus pinturas, de una selección llamada El señor de los helados, fueron expuestas en Nueva York.

La muerte lo sorprende con todos los cuadros listos para una nueva exposición que no llega a concretar y en la que incorpora nuevas técnicas sobre todo en el uso del color.

 

Principales obras

Plantas tóxicas de México. Carlos Zolla Luque y Abigail Aguilar Contreras (IMSS 5 ediciones publicadas a partir de 1982).

La Medicina invisible: Introducción al estudio de la medicina tradicional de México. Carlos Zolla Luque y Xavier Lozoya (Folio Ediciones 8 ediciones entre 1983 y 1986).

Cartas para una exposición. José Luis Cuevas (Prólogo) UNAM 1981.

Elogio del Dulce: Ensayo sobre la dulcería mexicana. Carlos Zolla Luque (Fondo de Cultura Económica 7 ediciones entre 1987 y 1993).

Los pueblos indígenas de México: 100 preguntas. Carlos Zolla Luque y Emiliano Zolla Márquez (UNAM 10 ediciones entre 2004 y 2011).

Documentos fundamentales del indigenismo en México. José del Val Blanco y Carlos Zolla Luque. (UNAM 2014).

Lo invisible es verde. Carlos Zolla Luque y Xavier Lozoya (El vidrio en el espejo 2015).

Dirigió con Arturo Argueta Villamar y Soledad Mata Pinzón la Biblioteca de la Medicina Tradicional Mexicana (Instituto Nacional Indigenista –INI– 1994) compuesto por:

Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana (2 tomos)

La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México (3 tomos)

Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana (3 tomos)

Flora Medicinal Indígena de México. (3 tomos).

 

Texto y fotos: Colaboración José Zolla Luque

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