La inflación es una realidad que día a día golpea a los trabajadores que cada vez cuentan con menos poder adquisitivo y por ende su capacidad de compra es menor. Sumado a la crisis de los neumáticos y el freno total de la producción automótriz en Argentina, se le suma el vencimiento para el próximo 1 de octubre del Decreto 561/2022 el cual determinaba una prórroga a la actualización de los impuestos de los combustibles.
En este marco el Gobierno nacional no detalló sus intenciones de extender esta prórroga, por lo tanto se estima que desde el próximo sábado se actualizarán el precio de los combustibles, ya que la inflación impactará en estos impuestos que se trasladan directamente a los precios al surtidor.
Las alzas de tributos corresponden a los ajustes por precios de enero a junio de 2021. Si se confirman el impacto en el surtidor puede derivar en aumentos de 4,8% para la nafta y 3,2% en el caso del gasoil.
Esto sucederá si las refinadoras como YPF, PAE - Axion, Raízen - Shell y Trafigura - Puma Energy deciden no absorber el incremento de sus costos. Pero, además, en el mercado apuntan que los precios de los combustibles "vienen retrasados" frente a la inflación, que desde enero de 2021 trepó cerca de un 150% mientras la nafta subió entre 90% y 105% en la Capital. Asimismo, un litro de nafta cuesta alrededor de 90 centavos de dólar, frente a la paridad de 1-1 que era habitual años atrás. Un ejecutivo de una refinadora apuntó a El Cronista que el objetivo de máxima es conseguir la autorización del Gobierno para aumentar un 14% por encima del alza de impuestos, porque la devaluación del peso frente al dólar oficial corre a un 5-6% mensual y eso genera una caída en los márgenes, que podrían ser negativos desde el mes que viene. Otras fuentes plantean recomponer sus ingresos en menor medida, aunque eso va a sumarse a la actualización de impuestos y totalizaría en torno a un 10%.
Este nuevo incremento impactará de lleno en la economía familiar, elevando los índices que venían estudiando las consultoras privadas.