viernes 20 de marzo de 2026
A días de haber celebrado su centenario

Murió Coca Luján, referente histórica de la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia

Con un hijo desaparecido y una hija fallecida por una enfermedad, Sara Luján se había trasladado a Catamarca junto a su otra hija en los noventa.

A pocos días de haber celebrado su cumpleaños número 100, se confirmó el fallecimiento de Sara Coca Luján, referente histórica de la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Coca, tal y como se la conocía, era oriunda de Córdoba pero vivió gran parte de su vida en Santa Rosa, Valle Viejo.

Coca nació en Córdoba el 1 de marzo de 1926, en un año de contrastes. Mientras la presidencia de Marcelo T. de Alvear gozaba de cierta prosperidad económica, la agitación social crecía. En su provincia natal, la puja entre la élite terrateniente y una clase media emergente, sumada a los ecos aún vivos de la Reforma Universitaria de 1918, delinearon el marco de su propia trayectoria.

Hija de un mecánico dental y de una docente, creció en el barrio Alta Córdoba junto a sus tres hermanas. Se recibió de maestra y trabajó años más tarde como bibliotecaria en la Facultad de Medicina. Ya separada y con tres hijos a cargo, se mudó a una vivienda obtenida a través del gremio universitario.

-¿Cómo era tu vida antes del 24 de marzo de1976?

- Era normal, trabajaba mucho en la Facultad y con la costura. Vivía con mis hijos Raúl, Liliana y Roxana en una casa muy cómoda. Los tres estudiaban, comentó Coca Luján en una entrevista que, por gestión del Centro de Cultura y Trabajo Comunitario de Villa Dolores y de la Vicegobernación, será publicada en Youtube el próximo 24 de marzo en la cuenta@senadodecatamarca.

Raúl y Liliana estudiaban arquitectura y Raúl, el mayor de los tres, era dirigente estudiantil. Roxana, la más chica, tenía quince años, iba a la escuela secundaria y practicaba danza sobre la calle Vélez Sársfield, cerca de la facultad donde cursaban sus dos hermanos.

La noche del 23 de marzo Sara conversó con Raúl sobre los rumores del golpe. Había pasado unos días de vacaciones en Jujuy, tenía miedo e intuía que, por la situación política en Chile, en Argentina iba a ser peor.

- Le dije a Raúl que no vaya a dormir a casa, que se quede en lo de unos compañeros. Él quería tranquilizarme, me decía que no me preocupe. Esa fue la última vez que vi y abracé a mi hijo- narró Coca, recordando.

El mismo día del golpe militar, detuvieron a Coca Luján sin causa. Tenía cincuenta años, estaba en su casa sola con su hija Roxana y rodeada de soldados que caminaban por los techos.

A partir de ese día, la vida cambió para siempre. Quedó cesante en su trabajo, estuvo presa en el Buen Pastor casi dos años, su hijo fue secuestrado y su casa allanada y saqueada.

- Además de dar vuelta todo, me robaron- sostuvo.

En los noventa y después de la tragedia de haber perdido a su hija Liliana fruto de una enfermedad que acompañó hasta el final, Sara se mudó a Catamarca. Instalada en Valle Viejo comenzó a pintar; sus cuadros adornan la cocina y su casa.

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