domingo 5 de abril de 2026
Análisis

Momento confuso

Por Marcelo Altamirano (*)

Emanuel Álvarez Agis, algo así como el economista heterodoxo de moda, dice que, según los datos de crecimiento, si se arregla la política nuestro país sale caminando de esta situación. Roberto Feletti, secretario de Comercio de la Nación, advierte que si no se toman medidas concretas esto se va a poner muy feo. Por su parte el ministro Martín Guzmán dice que, si se construye consenso alrededor del programa económico aprobado en el Congreso, pasada la guerra europea todo irá mejor.

La inevitable emisión monetaria en tiempos de pandemia, la profundización de cambios en el paradigma de comercialización de los bienes y servicios, la agudización del proceso de concentración económica, el cada vez más claro fracaso de la idea de un mundo globalizado unipolar, la asimetría de los tiempos sociales y económicos, etc. complican el intento de objetividad en el análisis de la situación local.

La emisión en tiempos pandémicos cumplió la tarea de sostener empresas, empleos y un aceptable nivel de demanda global, sirvió para garantizar el servicio de salud y el rescate de muchos viajeros imprudentes, dejando una fuerte rémora en pesos que hoy presiona sobre el tipo de cambio y el nivel de precios; el comercio virtual tuvo un fuerte y quizás definitivo impacto capturando un alto volumen de comercio que acciona sobre el nivel de empleo y las características del trabajo formal e informal; enancada en la transformación digital, la concentración económica llegó a niveles inusitados; la reacción proteccionista de los diversos estados ha significado un fuerte golpe a la construcción hegemónica de la globalización y en forma colateral a las posibilidades reales de crecimiento del comercio internacional; en ese mundo la vertiginosidad del cambio expulsa a crecientes masas de personas haciendo de la economía “informal” un hecho que deberíamos repensar los economistas.

En nuestro país una parte de la macroeconomía parece estabilizarse, la obra pública se fortalece en el cotidiano, crece el empleo registrado, la emisión de dinero para financiamiento del gobierno va en caída y a partir del aumento de las reservas producto de la liquidación de la cosecha gruesa y de los desembolsos compensatorios del FMI hay cierta estabilidad en el tipo de cambio, pero en la lectura empresaria local la baja del tipo de cambio paralelo y la consecuente reducción de la brecha cambiaria no desacelera la presión inflacionaria pues ahora las expectativas giraron a la política: En simultáneo los aumentos de los precios en los denominados comodities traccionan ganancias extraordinarias para los mismos sectores que son formadores de precios y de opinión y para los cuales siempre habrá una argumentación para la inflexibilidad a la baja de los precios o lo que es lo mismo la inflexibilidad a la suba de los ingresos.

La discusión política, económica y social está fundamentalmente en como coordinar ingresos y precios para evitar la profundización de la tensión microeconómica. Por más que todas las horas tengan 60 minutos, el transcurso del tiempo no es homogéneo para todos, están los que necesitan resolver el presente y los que pueden esperar hasta que llegue el futuro.

No exenta de serios conflictos gremiales y sociales y a la espera de los coletazos de lo que se ha dado en llamar la guerra de las cripto, en nuestra Catamarca parece haber un ambiente de negocios interesante alrededor del litio, la puesta en marcha de los parques de energía solar en los departamentos del oeste y los anuncios de obra pública, se presentan todos como movimientos con impacto en la posible generación de empleo y en el aumento de los niveles del producto bruto geográfico.

(*) Licenciado en Economía- Docente e investigador de la UNCA.

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