Las ventas minoristas de pymes cayeron en marzo y crece la cautela para invertir
Según CAME, la actividad retrocedió 0,6% interanual y el 59,1% de los empresarios considera que no es un buen momento para invertir.
Las ventas minoristas de las pymes cayeron un 0,6% interanual en marzo, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), reflejando un escenario de contracción en cinco de los siete rubros relevados. Además, el 59,1% de los empresarios considera que el contexto actual no es apto para invertir, lo que marca un clima de fuerte cautela.
De acuerdo al relevamiento de CAME, en comparación con febrero, la actividad comercial minorista también mostró un retroceso, aunque más leve, del 0,4%, lo que confirma la tendencia descendente en el consumo. En cuanto a las perspectivas para el resto del año, el 48% de los empresarios consultados prevé un mantenimiento de los niveles actuales, mientras que un 39,7% espera una mejora y un 12,4% anticipa un retroceso.
Sin embargo, el dato más preocupante se vincula con la disposición a invertir: el 59,1% de los empresarios califica el escenario presente como no apto para nuevos desembolsos, reflejando la falta de confianza en el contexto económico. En contraste, apenas un 13,1% considera que el momento es una oportunidad para invertir, mientras que el 27,7% no tiene una definición clara sobre el tema.
Los sectores más afectados
El análisis sectorial mostró que cinco de los siete rubros relevados cerraron marzo en terreno negativo, lo que evidencia la amplitud de la contracción. Las mayores caídas se registraron en Perfumería (-9,8%), seguida por Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles (-8,3%), y Alimentos y bebidas (-0,9%).
En sentido opuesto, algunos sectores lograron crecer: Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción avanzó un 2%, mientras que Farmacia subió un 1,1% interanual. Estos dos rubros mostraron resiliencia frente a las bajas generalizadas, impulsados por la demanda específica y necesidades de consumo que no pudieron postergarse.
El inicio del ciclo escolar también dinamizó ciertos gastos, aunque la pérdida de poder adquisitivo y el aumento de los costos operativos terminaron afectando el volumen general de ventas. La dependencia del financiamiento bancario y la baja predisposición a invertir delinean un escenario de marcada cautela operativa para las pymes.
En paralelo, CAME inició un seguimiento de comercios con operatividad mixta, es decir, locales que combinan venta física y canales digitales, para evaluar el desempeño del comercio electrónico. Según la entidad, se entiende por venta electrónica toda transacción en la que el pedido se realiza a través de un medio digital, independientemente del pago o la entrega.
Esta metodología se ajusta a los lineamientos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), lo que permite un análisis más preciso del comportamiento del consumo online. Finalmente, CAME recordó que agrupa a 1.491 federaciones, cámaras, centros y uniones industriales de todo el país, representando a más de 600 mil pymes que emplean a 4,2 millones de trabajadores registrados, lo que refuerza la relevancia de estos datos para comprender la dinámica económica nacional.