La diputada provincial Adriana Díaz realizó una ferviente defensa de la Fiesta del Poncho a través de sus redes sociales. Esto surge luego de las criticas vertidas por el referente libertario Adrián Brizuela quien calificó a la Fiesta de los catamarqueños como "pan y circo". Díaz sostuvo que "el Poncho no es 'lujo', sino el derecho de un pueblo que celebra su historia. Calificarlo de 'pan y circo' nace del prejuicio. Quienes sostienen estas ideas son los que desvalorizan la cultura, desfinancian lo público y atacan el federalismo. Es paradójico que hablen de 'despilfarro' mientras aplauden políticas nacionales que devastan salarios y eliminan subsidios, sumiendo a miles en el ajuste".
Díaz, sobre las criticas libertarias al Poncho: "Calificarlo de 'pan y circo' nace del prejuicio"
El descargo publicado en sus redes sociales deja en clara su postura de defensa por la fiesta del Poncho que trajo varios beneficios a comerciantes locales e incentivó el turismo en las vacaciones de invierno. "Nuestra Fiesta no es un 'show vacío', sino un motor de desarrollo. Genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos", sostuvo.
Descargo completo
"En su Voces de La Libertad Avanza y el radicalismo con peluquín, proponen una visión reduccionista del Poncho tildándolo de "despilfarro" o sugiriendo su "tercerización", revelando un profundo desprecio por nuestra cultura. El Poncho trasciende lo económico; es corazón de nuestra identidad y celebración colectiva. Entregarlo a privados como negocio ignora su trama social y cultural. La inversión del estado provincial garantiza espectáculos accesibles, apoyando artistas, artesanos y productores. La falacia de que "lo privado es mejor" se demuestra en festivales como Cosquín.
Nuestra Fiesta no es un “show vacío”, sino un motor de desarrollo. Genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos para artesanos, emprendedores, músicos y técnicos. Es una poderosa vidriera para Catamarca. Lejos de ser un "gasto", es una inversión que se recupera por recaudación impositiva, movimiento turístico, venta de entradas y participación privada. Más de 3.000 personas se beneficiaron, impulsando hotelería, gastronomía y comercio local.
El Poncho no es “lujo”, sino el derecho de un pueblo que celebra su historia. Calificarlo de "pan y circo" nace del prejuicio. Quienes sostienen estas ideas son los que desvalorizan la cultura, desfinancian lo público y atacan el federalismo. Es paradójico que hablen de "despilfarro" mientras aplauden políticas nacionales que devastan salarios y eliminan subsidios, sumiendo a miles en el ajuste.
Desde Catamarca, reconocemos las dificultades por los recortes nacionales. El gobierno provincial se esfuerza por sostener empleo, producción y cultura, mitigando el brutal ajuste que impacta a las familias. Que quede claro: si la lógica mileísta prevaleciera, no habría Poncho, cultura, turismo ni trabajo inclusivo. Solo ajuste e imposición de lógica de mercado. Lo que sucede a nivel nacional es prueba suficiente."