El Poder Ejecutivo Nacional remitió al Senado el pliego de Roberto Boico, quien fuera abogado de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, para que sea nombrado como integrante de la Cámara Federal porteña, clave para la suerte de los casos de corrupción.
Se trata del Tribunal en el que ocupan cargos provisorios los jueces Leopoldo Bruglia y Pablo Beruzzi, quienes quisieron ser desplazados por el oficialismo, y donde además días atrás el presidente Alberto Fernández firmó el regreso como magistrado del cuestionado Eduardo Farah. En la actualidad, la Cámara está dividida en dos salas integradas por tres jueces cada una.
Entre ellos están Bruglia y Bertuzzi, quienes permanecerán en el cargo hasta tanto se designen titulares en concursos que están llevando adelante el Consejo de la Magistratura con interés del oficialismo en apurarlos.
Ambos jueces recalaron en la Cámara Federal mediante traslados avalados durante el macrismo, pero en la actualidad éstos fueron cuestionados y la Corte Suprema de Justicia en un fallo dijo que deben permanecer en el cargo hasta tanto se designe a los jueces titulares.
También integran el Tribunal los jueces titulares Mariano Llorens y Martín Irurzun, este último presidente de aquélla y enfrentado con el Gobierno nacional, sobre todo con Cristina Kirchner, por haber avalado muchas de las investigaciones por hechos de corrupción que la tienen como imputada.
En la Cámara Federal porteña, la cual revisa todo lo actuado por los doce jueces federales de primera instancia de la Capital Federal, es donde se definen muchas de las investigaciones por hechos de corrupción, puesto que de confirmar las acusaciones abre la puerta al juicio oral y público.
Los nombramientos de jueces, fiscales y defensores están incluidos en los decretos de Extraordinarias, por lo que este pliego puede iniciar de inmediato el camino para su aprobación, según precisó Infobae.