El secretario de la seccional Catamarca del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, José Ocampo, planteó su preocupación por una serie de medidas paliativas que están aplicando las empresas del sector, que en lo que va del año ya registró una decena de despidos.
Alerta en Alimentación por medidas de ajuste
En diálogo con El Ancasti, Ocampo relató los inconvenientes que tienen los trabajadores de la empresa El Alto SA, en la que comenzaron a trabajar con reducción horaria.
"Es una empresa que ya venía con algunos incumplimientos y ahora aduce que la situación económica complicó la producción y que tienen muchos problemas para acceder a la materia prima", comentó en relación con la planta procesadora de aceitunas.
En este sentido, comentó que la crisis económica afectó a todo el sector en general y que la situación complica aún más a las empresas más chicas.
"Nuestro gremio tiene a muchas pequeñas empresas y todas están atravesando situaciones muy particulares, especialmente con el incremento del dólar, porque tienen insumos dolarizados. En lo que va del año tuvimos unos diez despidos justamente por esto; se está haciendo muy difícil para todos", explicó el gremialista.
También se refirió a la situación de ALCO, la planta procesadora ubicada en Sumalao. "Si bien estamos con algunas demoras en los pagos, por suerte mantiene la producción. En este momento la empresa debe la primera quincena de mayo, que ya debía haber sido depositada, y recién surge una posibilidad de que se pague al menos el 40%", comentó.
La Ciudadela
Por otra parte, Ocampo lamentó que tuvieron que interceder por inconvenientes en la fábrica de cucuruchos y obleas La Ciudadela, inaugurada hace poco menos de dos meses en El Pantanillo.
"Ya veníamos planteando una serie de incumplimientos en esta empresa y la semana pasada hicimos una inspección y tuvimos que pedir la intervención de la Dirección de Inspección.
Tenemos compañeros que no cobran según el convenio y que ni siquiera recibieron los elementos de seguridad mínimos. Uno entiende que puede ser una fábrica que recién se instala, que la situación es complicada, pero hay un convenio colectivo que debe respetarse", explicó Ocampo.
En este sentido, comentó que el próximo viernes 7 tendrán una audiencia en las oficinas de la DIL en el CAPE con directivos de la empresa para lograr un acuerdo.
La Ciudadela es una fábrica de inversores tucumanos que incorporó este año a 15 operarios que habían sido despedidos tras los cierres de IPC, Alpargatas y Calzados Catamarca. Según indicó su propietario en la inauguración el 5 de abril pasado, "la intención es poder ampliar la planta a unas 70 personas en un mediano plazo", con lo que se podrían comenzar a producir alfajores.n