Dos estudios de institutos especializados dan cuenta de la crisis de las economías regionales, provocada por una combinación de factores. La actividad olivícola se ve afectada por la caída de los precios internacionales.
La performance exportadora de las principales economías regionales de la Argentina en lo que va de 2011 es preocupante: casi no hay actividad que no haya retrocedido fuerte respecto del año anterior. Según un trabajo del IERAL (Instituto de la Fundación Mediterránea), en algunos casos, como en Catamarca y La Rioja, la crisis internacional hace estragos: Catamarca y La Rioja, con fuerte presencia olivícola, tienen precios promedio en dólares inferiores al 2001, sostiene el estudio, pero detalla que en otros rubros el posible estancamiento de las exportaciones se explica más por razones internas que por la crisis internacional.
De acuerdo con la estadística del Senasa, el servicio sanitario que controla las exportaciones de agroalimentos, los envíos de frutas cayeron, en los primeros cinco meses del año, 27% en valor; los de la pesca un 9%; los de ajo el 53%; los de miel un 18%; los de arroz un 32%; los de cebolla el 32%; los de algodón el 26%; los de carne ovina el 62%; los de frutilla el 15% y los de té el 12%. La lista continúa con otras economías regionales. Las excepciones son las exportaciones de yerba mate, que crecen 12%; las de maní, que trepan 32%; y las de legumbres, que repuntan 72%.
En este contexto, el IERAL recordó que las exportaciones sintieron fuerte el impacto de la crisis financiera internacional de 2008/09, ya que desde muchos mercados globales disminuyó la demanda. Agregó que incluso la región pampeana, que es la más exportadora, sufrió las mayores caídas y por lo tanto, fue de las que más padeció la crisis.
Pero ahora, según los investigadores, hay algunos elementos diferentes a aquella crisis: el fuerte incremento de la soja compensa en parte la posible menor demanda en la zona central del país. A diferencia de esa crisis, actualmente los precios internacionales de los commodities no parecen estar cayendo. Tampoco se nota una abrupta caída en el volumen del comercio. Ambos hechos se explican porque la economía mundial está lenta, pero no en caída , se explicó. Para el instituto, así, el mundo mantiene su capacidad de compra de productos argentinos.
Entonces, ¿por qué se desploman las ventas de muchas economías regionales? Para los especialistas, esta situación se explica más por razones internas, pues hay un cóctel de acciones que juegan en contra de los exportadores. El trabajo cita, entre los ingredientes, una menor rentabilidad (debido a un dólar oficial cada vez más barato), las represalias de países por las restricciones impuestas a productos extranjeros, la exigencia de liquidar divisas rápido y la caída de los créditos para las exportadoras.
Otro estudio, en este caso de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) muestra que la pérdida de competitividad y la imposición por parte de Brasil de licencias no automáticas a ciertos productos argentinos hizo caer las ventas al exterior, principalmente las originadas en las economías regionales. Así, mientras que entre enero y mayo de este año las exportaciones cayeron 6% en valor y 4% en volumen, respecto de igual período de 2011, una categoría netamente regional como la de frutos comestibles tuvo un derrumbe mucho mayor que la media: cayó un 26 por ciento.
Lo de la falta de competitividad por mayor costo de la mano de obra no es sólo una frase vacía que se repite una y otra vez: según la Copal, la hora de un empleado de la industria de alimentos y bebidas tiene un costo de US$ 12 en la Argentina; US$ 9, en Brasil, y US$ 4, en México.
Las principales regiones productivas del país, que tradicionalmente se destacaron por ser grandes proveedoras de la mesa de los argentinos, atraviesan uno de sus peores momentos, ahogadas por la alta presión impositiva, la caída de la competitividad y el cierre de plazas vitales para sus exportaciones.