viernes 3 de julio de 2026

Intendentes, entre el enojo y la resignación por el apagón

El gigantesco apagón que se prolongó durante 36 horas y afectó al Oeste provincial, ocasionó múltiples inconvenientes para los pobladores, en medio de una ola polar que no tiene antecedentes en los últimos años.

El malestar, pero también la resignación por el problema energético, fue el denominador común entre los jefes comunales, que debieron salir a cubrir otros requerimientos de la gente.

El intendente de Fiambalá, Amado Coco Quintar (FCS), fue contundente: Esto es lo peor que nos puede estar pasando, dijo a Radio Ancasti, y detalló que la falta de energía afectó especialmente al comercio y a la actividad turística.

Estamos incomunicados porque no anda la empresa de telefonía celular, tampoco hay combustible, porque no llega, ya que no se puede pasar, y la cantidad de turistas que está en la región es enorme, mencionó.

En Andalgalá, en tanto, los padecimientos eran similares. El intendente José Perea (PJ) relató los problemas por la falta de luz, agravados por el intensísimo frío.

La situación es muy complicada, ya que sólo tenemos los servicios esenciales en el hospital, explicó.

En este marco, deslizó una crítica hacia el Gobierno provincial por la mora en la asistencia.

Vamos a pedir ayuda porque la situación de las personas con escasos recursos es crítica, pero no deberíamos pedir ayuda; Desarrollo Social de la provincia ya debería estarse dando una vuelta por aquí, consideró.
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