La subsecretaria del Ambiente, Nora Martínez, recordó que si bien la Ley de Bosques es fundamental para definir el modelo de desarrollo de la provincia, el mapa territorial debe ser ajustado periódicamente, con un plazo máximo de cinco años. De esa forma, intentó echar por tierra el argumento de perpetuidad del ordenamiento territorial que esgrimen los diputados opositores para demorar la sanción definitiva de la ley. El mapeo tiene posibilidades concretas de ajustes que se van a ir haciendo periódicamente, porque ahora se está trabajando a una escala mucho más grande, pero se va a ir avanzando hacia una escala predial. La misma ley, en su artículo 6, dice que el ordenamiento se debe actualizar, como máximo, cada cinco años, resaltó Martínez.
La aprobación del mapeo es sólo el inicio de una nueva etapa en el trabajo en bosques nativos, insistió Martínez.
La funcionaria también se preocupó en destacar que al crear el programa provincial del bosque nativo, la ley contempla no sólo los usos específicos que tendrán los fondos para las áreas protegidas, sino que también establece la creación de un consejo consultivo constituido por representantes de distintas instituciones vinculadas al tema, con el que la autoridad de aplicación Ambiente- deberá priorizar el trabajo anual y el destino que se les dará a los recursos. Este consejo no sólo le da pluralidad al programa, sino transparencia al uso de los fondos, aseguró.