Apenas un mes transcurrió desde que EL ANCASTI informó en exclusiva el doble cobro de Iván Ampuero, quien embolsó la friolera de 17.000 pesos mensuales por su función simultánea de senador por Santa María y director de una escuela en Iruya (Salta). Esta incompatibilidad fue la que terminó provocando que sus pares lo expulsaran ayer de la Cámara alta.
En ese mes exacto que pasó entre el 4 de octubre, cuando apareció la primera nota dando a conocer la irregularidad, y la sesión del Senado de ayer, en la que se votó la exclusión, hubo una catarata de acontecimientos que terminaron con la eyección del peronista de su banca.
Quizás el factor que terminó pesando más para ese final anunciado fue la ausencia de Ampuero de la Legislatura. Desde que el caso salió a la luz pública, no volvió a pisar la Cámara alta, ni a las sesiones ni para realizar un descargo personal.
El 8 de octubre, el ex legislador presentó un pedido de licencia para un tratamiento médico, argumentando supuestos padeceres psiquiátricos, y afirmando luego que sufría de hidrocefalia.
Con ese intento rechazado, el abogado de Ampuero presentó el 25 de octubre un descargo en el que negó la supuesta incompatibilidad, con el argumento principal de que estaba de vacaciones. La Comisión de Asuntos Constitucionales le bajó el pulgar y ayer, 4 de noviembre, lo echaron.