El obispo diocesano Luis Urbanc se quejó ayer por los avatares de la política local. Como ciudadano me siento manoseado, no me siento respetado, no me llegan propuestas claras, dijo el Obispo al finalizar una misa en la que homenajeó a los periodistas.
Verdaderamente me siento muy confundido. Uno pregunta por acá y por allá a ver dónde está la punta del ovillo. Lo único que le queda a uno es rezar para que los actores actúen con sentido cristiano, que dejen de lados sus intereses personales y que interpongan los del pueblo, dijo Urbanc a Radio Ancasti.
Más adelante, agregó: Uno no sabe para dónde disparar (sic.). Es complejo, cualquier interpretación puede ser injusta, y lo que percibo es una gran desorientación por parte de la sociedad, comentó.
Como ciudadano me siento manoseado, no me siento respetado, no me llegan propuestas claras, lo que demuestra que hay una gran inmadurez por parte de la sociedad al tiempo de asumir la democracia, concluyó el jefe de la Iglesia Católica local.