Una inusual lluvia se registró el domingo por la madrugada en la localidad de Fiambalá, Tinogasta. Fue tan copiosa que provocó la crecida de los ríos Guanchín y Abaucán y dejó a turistas varados en el complejo termal por varias horas hasta que las aguas bajaron.
Sin embargo los daños más graves fueron los que se registraron en la ruta nacional N° 60, en el tramo Guanchín - Loro Huasi, donde -a raíz del desborde de los ríos- la calzada se llenó de material sedimentado y provocó serios daños en las banquinas. También se vio afectado por la creciente el canal de riego que pasa por la zona ya que en varios trayectos quedó tapado de arena y piedras, con el consecuente problema que eso genera a los regantes.
Desde la Secretaría del Agua y el Ambiente, señalaron a Vialidad Nacional como responsable de los daños en el canal de riego, ya que las alcantarillas estaban tapadas de material arrastrado en lluvias anteriores que nunca limpiaron. Una nota firmada por el propio Salomón Lafi, subsecretario de Recursos Hídricos, pidiendo que se limpien las alcantarillas, fue enviada en agosto de 2008 al ente nacional, pero nunca se realizó el trabajo, según manifestaron desde su área.
Oficialmente se informó que se trabajara con máquinas para limpiar el canal, lo que llevará al menos una semana. Además, varios empleados de la Secretaría del Agua y el Ambiente ya fueron afectados al lugar para recuperar la obra hídrica. El tráfico por la ruta 60 fue habilitado con precaución y maquinarias de Vialidad Nacional trabajan para despejar la ruta.