Por otro escándalo, nuevamente no sesionó el CD de Valle Viejo
La secretaria Parlamentaria denunció en el Precinto Judicial Nº 10 al concejal Dardo Soria (PJ) por amenazas. La polémica se desató por un proyecto de la presidenta, Silvia Aredes (PJ), en el que pedía la separación de Stella Ramos (FCS) acusada por la Justicia de “Fraude a la Administración Pública”.
Los calificativos prácticamente se terminan a la hora de describir lo que sucede en el Concejo Deliberante de Valle Viejo. Ayer, luego de un mes sin sesionar por distintos motivos, el cuerpo finalmente se iba a reunir a debatir un cúmulo de proyectos postergados a causa del largo parate, pero debido a la denuncia que realizó la Secretaria Parlamentaria, Andrea Vaquel, contra el concejal Dardo Soria por amenazas, directamente ni se comenzó. De esta manera, el encuentro terminó en una serie de cruces verbales y acusaciones entre las partes, que en este caso no reconoce banderías políticas y agrupa por un lado a los oficialistas que responden al intendente departamental, Gustavo Jalile, Silvia Aredes (PJ) y Claudio Bogoya (UCR) y la oposición que reúne a Stella Ramos (FCS), Alberto “Abeto” Barrionuevo (Frente para la Victoria) y Dardo Soria (PJ). Y a estos últimos se sumaron dirigentes como el ex diputado nacional Miguel Ferradás que era uno de los más exaltados.
La polémica en este caso se desató a partir del proyecto de la presidenta del cuerpo en el que pide la aplicación sobre Ramos del artículo 139 de la Carta Orgánica Municipal que prevé la separación por el término de 6 meses de los funcionarios del Ejecutivo y/o concejales que resultaran procesados por maniobras dolosas. La edil frentista deberá ir a juicio por orden del fiscal de Instrucción Nº 5, Juan Pablo Morales, quien la acusa de “Fraude a la Administración Pública en forma continuada” en la causa de la pileta municipal, porque, según entendió, no habría ingresado los fondos de la recaudación de ese natatorio a las arcas comunales cuando era directora de Acción Social durante la gestión al frente de la comuna de Horacio “Piyiyo” Lobo.
Pero como la Comisión de Labor Parlamentaria se reunió el miércoles, con la ausencia de los oficialistas, y definió el Orden del Día, las pretensiones de Aredes de que “sea el primer tema a tratar” encolerizó a los antijalilistas que sin embargo expresaron que no tenían problemas en tratar el proyecto, pero al final de la sesión y de esa manera se sentaron a esperar el inicio del debate. En medio de esa disputa, con Aredes que iba y venía, se produjo el cruce verbal entre Soria y la funcionaria parlamentaria, en el despacho de ésta, donde supuestamente el edil peronista le advirtió ante otros testigos que “iba a rodar su cabeza si se alteraba el orden del día”. Lo que vino era absolutamente previsible: Aredes dijo que se levantaba la sesión -cuando aún no se había iniciado-, debido a esas amenazas que fueron ratificadas a viva voz por la empleada en el recinto, y luego en la Unidad Judicial Nº 10 de Tres Puentes, donde fue acompañada por la presidenta.