El sujeto, de apellido Molas, cometió los asaltos en un lapso de tres días entre uno y otro. A una de ellas le apuntó con un arma de fuego en la cabeza.
El fiscal de Instrucción N° 6 del Distrito Oeste, Facundo Barros Jorjat, dio por concluida la investigación penal preparatoria y elevó a juicio la causa contra Roberto Hugo Maximiliano Molas, imputado como presunto autor de dos hechos de robo agravado por el uso de armas, en concurso real.
La decisión judicial se adoptó tras reunir un conjunto de pruebas consideradas “suficientes y concordantes”, entre ellas denuncias de las víctimas, actuaciones policiales, testimonios, allanamientos, registros fílmicos de cámaras de seguridad, pericias psiquiátricas, informe socioambiental y antecedentes del Registro Nacional de Reincidencia.
De acuerdo con la acusación, los hechos ocurrieron entre el 19 y el 22 de noviembre de 2025 y tuvieron como víctimas a dos mujeres que fueron sorprendidas en la vía pública.
El primer asalto se registró el 19 de noviembre, alrededor de las 15:20, en el barrio San Ramón, en inmediaciones del pasaje 7 de Abril. Según la reconstrucción fiscal, la víctima caminaba por el lugar cuando fue atacada desde atrás por Molas, quien la tomó del cuello, le exigió sus pertenencias y la amenazó apoyándole un arma de fuego en la cabeza mientras empuñaba un cuchillo. Bajo esa intimidación, le sustrajo una mochila con distintos elementos de valor y luego escapó.
El segundo episodio ocurrió el 22 de noviembre, cerca de las 21:40, en la intersección de las calles Alfredo Palacios y San Luis. Allí, otra mujer fue interceptada por el imputado, quien la sujetó del cuello y la amenazó con un cuchillo para exigirle el teléfono celular. Tras empujarla hacia el interior de un pasaje, se apoderó del dispositivo y se dio a la fuga.
Beneficios de excarcelación y fuerte reclamo vecinal
Según trascendió, Molas habría recibido en anteriores oportunidades distintos beneficios de excarcelación, situación que generó malestar y preocupación en sectores del sur de la Capital. Vecinos de esa zona realizaron fuertes reclamos ante la Justicia, manifestando temor por el perfil violento que se le atribuye y por la reiteración de hechos delictivos que —aseguran— mantenían en vilo a la comunidad.
En el marco del avance de la causa actual, el acusado fue detenido e indagado en sede judicial, pero asistido por su defensa técnica optó por no declarar. Con el cúmulo probatorio incorporado al expediente, el fiscal sostuvo la acusación y dispuso la elevación a juicio. Ahora será el tribunal el que deberá determinar su responsabilidad penal en un debate oral que promete alto impacto judicial y social.