viernes 19 de mayo de 2023

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En el Tribunal Penal Juvenil

Fiscal planteó sobreseimiento para acusados de abuso sexual

La agresión sucedió en diciembre de 2021 durante un festejo en un "último día de quinto". La querella se opuso.

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Adolescentes, festejos, descontrol y un abuso sexual. Un escenario que lastimosamente se repite. En diciembre de 2021, durante un “after” en el marco de un “UDQ” (último día de quinto) se habría producido una agresión sexual. Los adolescentes habían alquilado un local para celebrar y luego continuaron en un domicilio particular. La denunciante pudo radicar la denuncia semanas después contra dos adolescentes.

Dada esta particularidad (de la edad de los denunciados), la causa fue tramitada en el ámbito del Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil. La Fiscalía Penal Juvenil los imputó a ambos por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la intervención de dos personas”, uno de ellos en calidad de autor y el otro de partícipe necesario. Los jóvenes son asistidos por los abogados particulares Leonel Toledo y Marcos Gandini. En tanto que la joven denunciante es representada en la querella por la abogada Astrid Acuña.

De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, desde la Fiscalía Penal Juvenil se había solicitado el sobreseimiento total y definitivo de los jóvenes acusados. No obstante, la querella se opuso al planteo. Ante esta situación, el juez Penal Juvenil Rodrigo Morabito resolvió hacer lugar a la oposición planteada por la querella. Además, remitió el expediente a la Fiscalía General, debido que, a su criterio, existen elementos para elevar la causa a juicio.

Planteos

Sobre este caso, desde la Fiscalía Penal Juvenil se resaltó que se trató de un “festejo especial y su continuidad en una vivienda no es una mera reunión sino el desborde de conductas que en otro contexto no suceden, para nada criticable por este funcionario, al contrario, entendible en los tiempos que vivimos donde el desenfreno y la rebeldía es la patología recurrente en jóvenes en proceso de maduración y donde los progenitores se encuentran superados”.

Si bien se advirtió que este tipo de delitos sexuales generalmente ocurren en la clandestinidad para asegurar el resultado y su impunidad. “Sin embargo, este hecho reviste una particularidad impensada”, remarcó. En el lugar había otros jóvenes y en una habitación contigua se encontraba la madre de uno de los denunciados. “Entiendo lo difícil que es liberar el lastre de reconocer ciertas situaciones comprometedoras por la mirada de familiares y/o terceros con prejuicios. A pesar de ello este fiscal no cuestiona el derecho a la intimidad y a la libertad que tiene todo ser humano. Este hecho debe investigarse con perspectiva de género y en igualdad de condiciones. La víctima no recuerda lo sucedido en la habitación cuando no existen elementos de prueba que acredite un estado grave de perturbación que le impida consentir libremente el acto, pese al consumo de alcohol. Hay luz y sombra en el contexto peculiar de este suceso. De las pruebas incorporadas en relación a su eficacia probatoria están en paridad de condiciones las que señalan un accionar reprochable penalmente y las que desvinculan, lo que me impide elevar la causa a plenario por no haber alcanzado el estado intelectual de probabilidad positiva requerido ineludiblemente por nuestro digesto procesal”, se indicó.

A su turno, la querella se opuso al sobreseimiento de los dos jóvenes acusados. Para la abogada, los fundamentos de la Fiscalía Penal Juvenil “irrumpen en su razonamiento en perjuicio de la víctima”. Entre otras cuestiones, remarcó que la joven denunciante actualmente sufre las consecuencias de las secuelas traumáticas que irrumpieron en su psiquis y emociones luego de sufrir el hecho investigado.

Análisis

Ante esta situación, el juez Penal Juvenil, en primer término, remarcó que chicos y chicas pertenecen a la categoría de colectivos vulnerables. “En este caso lo son, más allá de la posición que les toque asumir a cada uno de ellos en este proceso especializado. No tengo dudas de que tanto la joven víctima como los jóvenes procesados son sujetos de derechos vulnerables con una protección especial al ser menores de edad al momento del hecho delictivo aquí investigado”, señaló.

A la vez, advirtió que no debe perderse de vista que las mujeres adolescentes ostentan una doble condición de vulnerabilidad (por ser mujer y niña) que debe ser atendida con especial protección sin que ello implique vulnerar los derechos de las personas acusadas en un proceso penal de la Justicia Juvenil. “La perspectiva de género y la debida diligencia reforzada son mandatos convencionales como también los es el pleno respeto de las garantías constitucionales de las personas sometidas a proceso”, sostuvo.

Para el magistrado, en el legajo se advierte “una serie de irregularidades pocas veces vistas en relación a la forma en que se trató este caso, pero ante todo, en cuanto a la manera que fue tratada la víctima y los duros cuestionamientos que se le formularon a lo largo del proceso”. A la vez, consideró que, de acuerdo con la prueba obtenida, hay elementos para sostener la probabilidad exigida en esta instancia del proceso penal. “La joven formuló una denuncia penal relatando la forma en que habría sido víctima de un episodio de violencia sexual por parte de los jóvenes procesados, manifestando circunstancias de tiempo, modo y lugar del hecho, como así también la forma de cómo ocurrió el mismo, relatando el suceso en base a lo que le contó su amiga”, detalló.

Violencia sexual: ¿qué hacer?

  • La violencia sexual es cualquier actividad o contacto sexual que ocurre sin consentimiento. Puede involucrar fuerza física o amenaza. También puede ocurrir debido a coerción o amenazas.
  • Si usted ha sido víctima de violencia sexual, no es su culpa. La violencia sexual nunca es culpa de la víctima.
  • La violencia sexual es un problema de salud pública grave. Afecta a personas de toda edad, género, orientación sexual, raza, capacidad intelectual, religión y clase socioeconómica.
  • La violencia sexual es cometida con mucho más frecuencia por hombres. A menudo, es alguien que la víctima conoce.

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