jueves 1 de enero de 2026
Informe

En 2025, la motocicleta fue el principal factor asociado a las muertes viales en Catamarca

El análisis de los siniestros viales con víctimas fatales registrados en Catamarca durante 2025 confirma la motocicleta fue el principal factor asociado a la mortalidad vial, como un patrón sostenido. De acuerdo con el cruce entre el listado nominal de casos y estadísticas oficiales, 61 personas perdieron la vida en accidentes viales a lo largo del año.

Del total de víctimas fatales, 38 se desplazaban en motocicleta, lo que representa 62% de los fallecimientos. Muy por detrás se ubican los automóviles y camionetas, con 22 víctimas (36%), mientras que solo un peatón murió como consecuencia de un accidente de circulación (2%). No se registraron víctimas fatales que circularan en bicicleta ni como conductores de camiones, aunque estos últimos sí estuvieron involucrados en colisiones graves.

El perfil de las víctimas muestra una marcada mayoría masculina, ya que 51 de los 61 fallecidos fueron hombres (84%), frente a 10 mujeres (16%). En cuanto a la edad, el grupo más afectado fue el de 21 a 40 años, con 30 muertes, equivalente al 49% del total. Le siguen los menores y jóvenes de hasta 20 años, con 12 víctimas (20%), mientras que el rango de 41 a 60 años concentró 10 fallecidos (16%) y los mayores de 61 años, 9 víctimas (15%). El cruce de variables deja en evidencia que el mayor riesgo se concentra en varones jóvenes que se movilizan en motocicleta.

En relación con el lugar de ocurrencia, la mayoría de los hechos fatales se produjeron en zonas urbanas, donde se registraron 38 muertes, es decir, el 62% de los casos, mientras que en zonas rurales ocurrieron 23 fallecimientos (38%).

No obstante, al analizar el tipo de vía, las rutas nacionales aparecen como el escenario más letal, con 27 víctimas fatales, seguidas por avenidas (19), calles (9) y rutas provinciales (6). Entre los corredores con mayor reiteración de casos se destacan las rutas nacionales 38, 60, 64 y 157, además de accesos y tramos urbanos de alto tránsito.

El factor horario muestra una distribución prácticamente equilibrada, con 31 víctimas murieron en horario diurno (51%) y 30 en horario nocturno (49%), lo que indica que el riesgo no se concentra exclusivamente en la noche, sino que se mantiene a lo largo de toda la jornada.

Desde el punto de vista de la tipología de los siniestros, 27 muertes se produjeron por colisiones con otros vehículos, 12 por impactos contra objetos fijos, 11 por caídas o derrapes, 9 por vuelcos, y 2 casos correspondieron a atropellamientos de peatones y animales. En numerosos hechos, las víctimas fallecieron en el lugar, mientras que en otros casos la muerte se produjo horas o días después, tras permanecer internadas, una circunstancia que incide directamente en la calificación judicial de las causas.

El cuadro general expone una problemática persistente donde las motos concentran la mayor carga de mortalidad vial en Catamarca, asociada principalmente a varones jóvenes, en ámbitos urbanos y sobre rutas nacionales clave. Los datos, consolidados y verificables, constituyen un insumo central para la investigación policial y judicial de los siniestros, y para el diseño de políticas de prevención frente a una tragedia que se repite año tras año.

Un aspecto relevante que surge del análisis detallado es la concentración temporal de fallecimientos a lo largo del año, con una fuerte presencia de casos entre enero y julio, período en el que se acumula más de la mitad de las muertes. Esto coincide con meses de mayor circulación vial, vacaciones, festividades y desplazamientos interurbanos, especialmente en rutas nacionales y accesos a ciudades del interior.

Otro dato concreto es la alta reiteración de hechos con múltiples víctimas en un mismo siniestro, contabilizadas de manera individual. Colisiones frontales entre automóviles, choques entre motocicletas y vehículos de mayor porte, y vuelcos en rutas nacionales explican varios de los registros dobles que impactan en el total anual. Desde el punto de vista judicial, esto incrementa la complejidad de las causas, ya que en un mismo expediente se investigan múltiples fallecimientos.

El listado nominal también permite observar que una parte significativa de las víctimas falleció en el lugar del hecho, mientras que otro grupo murió horas o días después en centros de salud, como consecuencia de la gravedad de las lesiones.

En relación con la motocicleta, los registros muestran que no solo es el vehículo con más víctimas fatales, sino también el que aparece de forma reiterada en derrapes, impactos contra objetos fijos, colisiones frontales y atropellos posteriores, muchas veces sin intervención de terceros claramente identificados.

Finalmente, la distribución geográfica evidencia que Capital, La Paz, Belén, Tinogasta y Valle Viejo concentran la mayor cantidad de víctimas fatales, lo que coincide con los principales corredores viales y zonas de mayor tránsito.

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