miércoles 5 de agosto de 2026
DEbe CUMPLIR UNA PENA DE TRES AÑOS Y UN MES EN PRISIÓN

Hizo un boquete en la pared para robar y lo condenaron

El hecho sucedió en abril de este año. Reconoció el hecho y expresó sentirse arrepentido.

Por Redacción El Ancasti

“Me arrepiento mucho de lo que hice. Lo que estuve encerrado me hizo ver cómo son las cosas. Quiero recuperar mi vida”, dijo José Orlando Ibáñez al juez Fernando Esteban, de la Cámara Penal de Primera Nominación.

A principios de abril de este año, el joven aprovechó que era de noche y que no había moradores para realizar un boquete en la pared de una vivienda. De esta manera, sustrajo varios elementos. Las primeras investigaciones lo sindicaron como el principal sospechoso y las pericias dactilares lo confirmaron. Por lo ocurrido, fue imputado por el delito de “robo calificado por perforación de pared”. Ibáñez fue privado de la libertad a los pocos días y esperó el debate en el Servicio Penitenciario Provincial, en Miraflores, Capayán.

El fiscal Mauricio Navarro Foressi, en su alegato, valoró que el imputado haya confesado el robo. El representante del Ministerio Público Fiscal mantuvo la acusación del delito por el que venía incriminado y solicitó una pena de tres años y un mes de prisión. A la vez, pidió que se unifique la pena con una condena de seis meses de prisión en suspenso que data de mayo de 2016. Entonces, fue hallado culpable en el delito de “lesiones leves calificadas por el vínculo”.

A su turno, el abogado defensor Orlando del Señor Barrientos remarcó que su cliente “demostró que quiere reinsertarse en la sociedad”. Por lo que pidió una pena mínima, de tres años. “Pido una oportunidad más”, expresó el acusado, en su derecho a una última palabra.

De acuerdo con lo estipulado en el Código Penal Argentino (CPA), el artículo 167 estipula que se aplicará reclusión o prisión de tres a diez años a quien cometiere el robo en despoblado, en lugares poblados y en banda o si se perpetrare el robo con perforación o fractura de pared, cerco, techo o piso, puerta o ventana de un lugar habitado o sus dependencias inmediatas.

Finalmente, el magistrado, luego de un breve cuarto intermedio, halló culpable a Ibáñez y lo condenó a tres años y mes de prisión. Tras la sentencia, el joven retornó al Penal de Miraflores.

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