A mediados de abril de 2017, dos personas fueron detenidas por la Policía Federal con 9 kilos y medio de marihuana. Según se precisó, eran padre e hija que traían la droga desde las provincias de Misiones y Jujuy para venderla en esta provincia. El padre fue atrapado por los efectivos de la Policía Federal, luego que descendió de un transporte público, un colectivo de larga distancia, en la Terminal de Ómnibus. Allí se secuestraron 12 panes compactados de marihuana, con un pesaje de 6 kilos aproximadamente en total.
El hombre es oriundo de la provincia de Misiones y hacía esta mecánica de traslado de la sustancia junto a una joven, que sería una de sus hijas. La joven fue atrapada en el hall de la Terminal de Ómnibus, donde se la identificó y se la detuvo porque también llevaba consigo panes compactados y encintados con marihuana. En ese caso se trataba de 8 "panes”, con un pesaje de 3 kilos y medio aproximadamente.
Luego de más de dos años, Juan Carlos Sanabria –oriundo de Misiones-, su hija Andrea Nicole Sanabria –con domicilio en la Capital-, su madre y ex pareja de Sanabria, María de los Ángeles Adauto –también con domicilio en Capital- y Norma Liliana Argüello –con domicilio en Misiones- debían responder por la supuesta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes 23.737. No era la primera vez que una familia compartía el banquillo de los acusados en el Tribunal Oral Federal. Sanabria padre fue imputado por el delito de “transporte de estupefacientes”. Su hija Andrea Nicole y su ex pareja María de los Ángeles debían responder por el delito de “transporte de estupefacientes agravada por el número de personas”. En tanto que Argüello fue acusada por “transporte de estupefacientes” y “transporte de estupefacientes agravado por el número de personas”.
En la audiencia de debate, Sanabria padre reconoció su participación en el hecho. Su hija, Andrea Nicole, también asumió su responsabilidad. Admitió que transporta estupefacientes. Fue a Misiones al pueblo de Jardín América; allí se hospedó y se reunió con Argüello, quien le suministró el estupefaciente. “Tenía 20 años cuando sucedió el hecho”, recordó. También contó que su familia está integrada por su madre, padrastro y su hermano. A la vez, detalló que su hermano tiene una discapacidad relacionada con un déficit de crecimiento y que su madre tiene arritmias, hipertensión y diabetes; además, están al cuidado de la abuela materna, una mujer mayor con problemas de salud.
Por su parte, la acusada Adauto declaró que su hija “era una chica buena y su padre vivía de eso”. Sanabria la llevaba, la obligaba, y ella muchas veces le dijo que no fuera, aseguró.
Por último, testificó Argüello. La acusada aceptó que sí suministró el estupefaciente que trasladaran los imputados Sanabria, padre e hija, aunque no recordó la cantidad, sí recordó que le pagaron. También mantuvo comunicaciones telefónicas con Sanabria padre e hija Andrea Nicole. “Les suministro a ambos”, dijo.
Argumentos
De acuerdo con los fundamentos a los que accedió El Ancasti, los jueces del TOF Juan Carlos Reynaga, Enrique Lilljedahl y Raúl Adolfo Guzmán consideraron que el imputado Juan Carlos Sanabria adquiría sustancia estupefaciente en la provincia de Misiones a la coimputada Norma Liliana Argüello. Esta sustancia luego era transportada a esta provincia y distribuida a clientes con los que contaba para que la comercializaran.
“Por otro lado, también se pudo determinar que la encartada Andrea Nicole Sanabria, en complicidad con su madre María de los Ángeles Adauto -quien financió la compra de sustancia estupefaciente y con quien mantenía permanentemente contacto telefónico- viajó a la provincia de Misiones y adquirió a la encartada Norma Liliana Argüello sustancias estupefacientes, las cuales luego fueron transportadas por la imputada Sanabria hacia Catamarca, con el único fin de comercializarlas. Es decir que las tres imputadas tenían pleno conocimiento de la actividad ilícita que llevaban adelante”, remarcaron. Argüello era la proveedora; Sanabria hija era la encargada de transportar la droga, para luego comercializarla con su madre María de los Ángeles Adauto. “Adauto ha participado plenamente en dicha operación para que la droga llegase a su destino. Tuvo la posesión mediata de la sustancia transportada; tenía el dominio funcional del negocio criminal”, destacaron.