fue aprehendido

Robó un teléfono y se lo vendió a un taller

martes, 21 de agosto de 2018 · 04:00

Un hombre de 39 años que sustrajo un celular de un comercio, lo vendió después en un taller dedicado a la reparación de teléfonos pero finalmente fue aprehendido al tiempo que el aparato fue recuperado.


Fuentes policiales informaron que el sujeto, de apellido Elizondo, de 39 años, fue señalado como el presunto autor del ilícito.


Se pudo conocer que el viernes a la mañana una mujer denunció en la Unidad Judicial N°5 que le habían robado un celular Samsung J-7 Neo de su local comercial, ubicado en la esquina de avenida Güemes y calle General Díaz.


Rápidamente personal de la División Investigaciones de la Policía realizó una minuciosa investigación que terminó con un registro domiciliario en un domicilio de la calle Pedro Goyena al 1.100, propiedad de una familia de apellido Castro.


En el operativo, realizado bajo las directivas de la Fiscalía de Instrucción Nº 1, a cargo de Víctor Figueroa, se logró la aprehensión del malviviente quien relató lo que había hecho con el teléfono.


Y es que al momento de secuestrar el aparato, los investigadores se entrevistaron con un hombre quien manifestó que habría vendido el aparato de comunicación sustraído en un local comercial de reparación de teléfonos celulares ubicado en venida Güemes al 1.000, por lo que al llegar al lugar el empleado hizo entrega voluntaria del teléfono, que quedó en calidad de secuestro.

Otro celular
Por otra parte, efectivos de la División Investigaciones recuperaron un Teléfono Samsung J-7 Prime, que había sido sustraído a un hombre mayor de edad del interior del boliche bailable “Wika”, ubicado en la avenida Juan Pablo II, en inmediaciones del Dique El Jumeal. 


A partir del entrecruzamiento de datos, los investigadores, bajo las directivas de la Fiscalía de Instrucción Nº 1, llevaron a cabo un registro domiciliario en una vivienda ubicada en la esquina de las calles Congresal Centeno y Lavalle, propiedad de una familia de apellido Ovejero. 


En este marco, los uniformados secuestraron el aparato de comunicación sustraído que quedó a disposición de la Justicia interviniente. 


Los propietarios del inmueble continúan supeditados a la causa.

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