Pudo ser una tragedia

Una vela causó un incendio en una casa

La vivienda, de la zona norte, no tenía conexión eléctrica. Solo se registraron daños materiales, sin heridos.
lunes, 20 de agosto de 2018 · 04:05

"Yo prendí la vela”, contó la hija de Rosa del Valle Molina. La vivienda de la mujer, madre de cuatro hijos, se incendió ayer en la madrugada. Su casa se encuentra ubicada en el noroeste de la ciudad, en inmediaciones de la Avenida México y la Avenida Valle Viejo, en el barrio Choya Viejo. Afortunadamente, aunque solo se registraron daños materiales y no hubo que lamentar ningún herido, el fuego vulneró aún más su precaria situación. Su vivienda, un módulo habitacional mejorado, no tenía conexión eléctrica.

En una charla con El Ancasti, madre e hija recordaron lo que sucedió ayer a las 3 de la madrugada. “Yo prendí la vela… me levanté para ir al baño. Siempre suelo prender la vela pero no me quedo dormida. Estaba cansada y me dormí con la vela prendida. No sé si cuando me quise tapar la volteé con la colcha o cómo… cuando me levanté para ir al baño, estaba prendida”, detalló su hija mayor.

Rosa comentó que ella duerme en contra habitación, a la par, con su otra hija de 18 años y su hijo, de 10. También es mamá de una nena de 13 años que se encuentra alojado en una institución de resguardo.

La casa de Rosa no tiene conexión eléctrica desde hace unos seis meses. “Hace cuatro años falleció mi marido y desde entonces esto es un caos. Quiero salir de una cosa y caigo en otra. No me puedo levantar nunca. Estoy tramitando la pensión. Vivo de lo que me ayuda la gente. Hace como seis meses que estoy sin luz. Cuando estaba mi marido, no pagaba ni luz ni agua; vivíamos ‘colgados’. Con lo que me alcanza, no puedo dejar de darles de comer a ellos para poner la luz. ‘Yo no voy a dejar de comer para poner la luz’, decía él”, expresó. 

Su hija indicó que tenían luz eléctrica hasta hace unos meses “pero mi mamá le alquiló la pieza a una señora, con su familia. Cuando se fueron, nos cortaron (los cables)”. Rosa aseguró que “cortaron con un cuchillo, al ras”.

La mujer, viuda y con hijos a su cargo, no para de sumar desgracias. “Encima, ‘de yapa’, nos robaron la garrafa y la olla con la que cocinábamos. Todos los días tenemos que traer una carga de leña. Hace dos meses me robaron las garrafas. Tenía dos garrafas, una para usar con la cocina y después mi hija me prestó la de ella, con la olla y me las robaron”, detalló.

La vivienda de Rosa es un módulo habitacional, que en su momento tuvo alguna mejora. Hoy solamente cuenta con agua de red. “Espero que vean la forma de arreglarme porque yo el fin de semana tramité con  una asistente social y la directora de la institución para ver si me daban a mi hija más chica. Al ver así, la asistente social me va a negar el permiso. Necesito de alguien para que me ayude a conseguir acomodar un poco, más aún la pieza de ellos”, comentó.

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