En relación con los llamados del falso Denett en Andalgalá

La subcomisario no cumplió el protocolo ordenado por la Policía

En un radiograma la subjefa de Policía, Ana Garay, había ordenado el protocolo. La subcomisario no lo usó.
domingo, 19 de agosto de 2018 · 04:05

La subcomisario de Andalgalá, presuntamente víctima de estafas telefónicas realizadas por el "falso Denett", se encuentra aún más complicada. Es que no cumplimentó con el protocolo que había realizado la Jefatura en relación a cómo actuar ante llamados que invoquen a algún funcionario. La norma se había informado a todas las comisarías del interior a través de un radiograma emitido el 26 junio pasado y firmado por la subjefa de Policía, la comisario general Ana Garay. En tanto no se descartan nuevas denuncias pero que sindicarían como responsable directamente a la uniformada.
El miércoles 8 de agosto, alrededor de las 15.30, una persona identificándose como Marcos Denett, el secretario de Seguridad, llamó a la Comisaría Departamental de Andalgalá y preguntó por una subcomisario, que en ese momento no estaba trabajando. Tras conseguir el número de su celular se contactó con ella y luego de brindarle datos privados se habría ganado su confianza. El falso Denett le encomendó la logística de un operativo de seguridad por su visita y de la Gobernadora. La comisario, lejos de cumplimentar con el protocolo estipulado, que indica informar de inmediato a sus superiores, se puso en el operativo para realizar todo lo que le había solicitado el falso Denett.

La estafa alcanzó a comerciantes de Andalgalá, a los que les pidió que les realizara varias cargas virtuales. Al dueño de un comedor le solicitó que preparara una cena para veinte personas y a la encargada del Hotel de Turismo le reservó alojamiento. A ellos también les requirió cargas virtuales, las que ascendieron a 13.000 pesos. Según lo indicó la subcomisario, todo sería abonado por los funcionarios cuando arribaran a la “Perla del Oeste”.

Fue el dueño del comercio quien, tras enterarse de que todo se había tratado de un engaño, radicó la denuncia correspondiente por el presunto delito de estafa. Según trascendió, este mismo comerciante ampliaría su denuncia en las próximas horas en la que haría responsable de sus pérdidas monetarias, alrededor de $30.000, a la misma subcomisario porque fue ella quien se presentó en su local y realizó la solicitud.

La investigación, que se inició a cargo de la fiscal subrogante Cecilia Ontivero de Rojano y ahora es continuada por el fiscal Alejandro Scidá, está orientada a determinar si hay elementos para sospechar de la participación de la policía en las estafas. Por tal motivo se ordenó el secuestro del teléfono celular de la mujer. Sin embargo no habría sido tarea sencilla, ya que según confirmaron las fuentes consultadas, en un primer momento la numeraria se opuso a hacer entrega del aparato. Recién el viernes, puso a disposición de la justicia el celular.

El protocolo

Con fecha de 26 de junio de 2018 desde la Jefatura de Policía se emitió el comunicado en donde explicita el modo de actuar ante llamados que invocaren a funcionarios. Aquél, firmado al pie por la subjefa de Policía, comisario Ana Garay, señala:

“Comunico a usted que se establece como protocolo de atención a los llamados telefónicos que en oportunidad se recepcionen, impartiendo alguna orden, disposición y/o directiva invocando al SR. Secretario de Seguridad o de algún funcionario gubernamental, primeramente antes de cumplir el requerimiento deberá corroborar dicha información con los señores Jefes Regionales y de zonas, quienes arbitrarán los medios para establecer la veracidad de la misma”.

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