Un hombre de 67 años fue gravemente herido por su hijo de apellido Narváez (22), con un arma blanca, y si bien según fuentes oficiales no corre riesgo su vida, podría perder un ojo como consecuencia de uno de los puntazos recibidos en el rostro.
Un hombre de 67 años fue gravemente herido por su hijo de apellido Narváez (22), con un arma blanca, y si bien según fuentes oficiales no corre riesgo su vida, podría perder un ojo como consecuencia de uno de los puntazos recibidos en el rostro.
Fuentes judiciales informaron que el hecho de sangre tuvo lugar ayer a las 15.50 en el popular barrio Santa Marta, ubicado en el sur de la Ciudad cuando el joven -que padece un cuadro agudo de esquizofrenia-, atacó sorpresivamente con un cuchillo a su progenitor.
Fuentes policiales indicaron que el sexagenario recibió importantes lesiones en el cuello, tórax y rostro, por lo que debió ser asistido por personal médico del Same quienes una vez en el lugar, constataron la gravedad de las heridas y dispusieron el traslado urgente al Hospital de Urgencias, donde finalmente quedó alojado.
Se pudo conocer que el cuchillo utilizado por el joven quedó al resguardo de la División Criminalística de la Policía, cuyo personal estuvo a cargo de las pericias en el lugar del hecho.
Si bien los familiares del damnificado fueron invitados a realizar la denuncia penal correspondiente en la Unidad Judicial N° 9, el agresor fue aprehendido y quedó alojado en la dependencia policial, a disposición de la Fiscalía de Instrucción N° 4 a cargo de Carlos Exequiel Walter.
Fuentes vinculadas con la causa indicaron que no sería la primera vez que se registra un hecho de violencia en el domicilio de Narváez, por lo que en las próximas horas se solicitaría la participación del área de Salud Mental del Hospital San Juan Bautista.
En este marco, trascendió que desde la Justicia solicitarían la historia clínica del joven y la planilla de antecedentes policiales para determinar si en otras ocasiones hubo hechos de violencia en su entorno que involucren a su entorno familiar.
Un niño de siete años de edad que habría sido herido por una pedrada arrojada por una niña debió ser asistido ayer por personal de la comisaría Tercera, en inmediaciones de calle Hernando de Pedraza, a la altura de la Escuela de Cadetes. Según se informó, los uniformados entrevistaron a una mujer de 37 años de edad quien dijo que una niña había arrojado un objeto al niño causándole un profuso corte en el cuero cabelludo, que debió ser atendido por médicos del SAME.