La confesión de su autoría, las declaraciones de los testigos y principalmente las pericias realizadas fueron determinantes para que la Fiscalía considere que Luis Claudio "Ñato" Barrionuevo Chumbita actuó en solitariedad para matar y robar a Luis Eduardo Ibáñez en la madrugada del 30 de julio de 2017.
El fiscal subrogante de la Cámara Penal N° 3, Ezequiel Walther, mantuvo la acusación contra "Ñato" y solicitó que su supuesto cómplice, Diego Gabriel "Dieguito" Navarro, sea absuelto por el beneficio de la duda. El veredicto se conocerá mañana.
Walther se refirió al testimonio de Graciela Ayosa, quien en el debate contó que Navarro era el que había saltado la tapia de la casa de Ibáñez. "Ninguno de los vecinos tomó conocimiento que la señora lo había reconocido a Dieguito".
"Dudo de su credibilidad. Ayosa dijo que había buena visibilidad en tanto que los vecinos dijeron que recién después del hecho mejoraron la iluminación en la zona", dijo.
"No existe otra prueba científica, empírica, que sustente esa versión", remató. "No está acreditada la presencia de Navarro en el lugar. Se encontró huella de un solo calzado en la escena".
Por último pidió que se remitan copias de las actuaciones a la Fiscalía N° 3 para que investigue si la testigo Ayosa incurrió en falso testimonio.
Luego señaló que contra Barrionuevo Chumbita no se debía merituar únicamente su confesión.
"Las pericias de ADN se corresponden. Hay un pantalón con ADN de Chumbita y de Ibáñez. En la inspección corporal se detectó un corte en el dedo índice, en la muñeca y el antebrazo. Eran heridas recientes" manifestó. A estas heridas las habría sufrido tras cortarse con los vidrios de la tapia de Ibáñez.
En su declaración "Ñato" expresó que se enfrentó con la víctima, a la que conocía porque le había realizado "dos trabajos".
"No existió el enfrentamiento. Lo abordó dentro de su cama, le propinó una serie de golpes importantes con los puños y luego tomó un palo de 78 centímetros. Era el resultado querido y pretendido", dijo y no descartó que el móvil del homicidio haya sido la existencia de una deuda.
"Es claro y evidente que mató para robar. Le daba impunidad y seguridad la muerte de Ibáñez porque a él lo conocía", concluyó.
La querella, a cargo de Sebastián Ibáñez, sobrino de la víctima, pidió que los dos sean condenados a prisión perpetua y señaló que a la imputación de "homicidio calificado por criminis causa" se le añada la de "alevosía". "Los acusados se aprovecharon de su indefensión" y recordó que el occiso estaba incapacitado motrizmente por un ACV.
Por último pidió que se investigue a la testigo Claudia Purulla, de quien dijo que había "sospechabilidad" de participación en el crimen.
La defensa de Navarro, a cargo de Orlando Barrientos, coincidió con la Fiscalía y pidió la absolución. "Estaba durmiendo en su domicilio", expresó el letrado.
Por último, Nolasco Contreras, defensor de "Ñato", pidió que se le atenúe la acusación por la de "homicidio en ocasión de robo" y que se le imponga el mínimo previsto, es decir, 10 años.