martes 30 de junio de 2026
permanecieron 18 días atrapados por las lluvias torrenciales

Rescatan a los doce chicos y a su entrenador de la cueva inundada

El domingo habían comenzado los trabajos de rescate de los integrantes del club "Jabalíes Salvajes".

Por Redacción El Ancasti

Los 12 niños y el entrenador del equipo de fútbol "Jabalíes Salvajes" fueron rescatados ayer de la cueva en Tailandia, donde permanecieron 18 días atrapados luego que lluvias torrenciales inundaran esa compleja red subterránea.


"Los 12 Jabalíes Salvajes y su entrenador fueron evacuados de la cueva", anunció en Facebook el cuerpo de élite de la marina tailandesa que participó en el rescate.


De un total de 13, cinco salieron ayer, cuatro el lunes y otros cuatro el domingo. Un equipo de expertos buzos extranjeros flanqueados por comandos de la marina tailandesa llevaron a cabo las operaciones que fueron meticulosamente planificadas.


Entre los túneles inundados y los estrechos pasadizos por los que hay que deslizarse, el recorrido está lleno de dificultades.


Desde el domingo los socorristas iniciaron el operativo para sacar a los integrantes del club de fútbol "Jabalíes Salvajes" bloqueados en la cueva por la lluvia que inundó las galerías de acceso.


Su rescate pondrá fin a un complejo operativo que atrapó la atención del mundo entero, desencadenó masivas jornadas de oración en Tailandia y contó con la colaboración de buzos experimentados de varios países.


Los primeros ocho niños -cuatro rescatados el domingo y cuatro el lunes- extraídos de la cueva por un equipo de experimentados buzos extranjeros flanqueados por miembros de la marina tailandesa se encuentran en "buen estado" de salud, indicaron las autoridades.


Los primeros niños rescatados fueron sometidos a radiologías y análisis de sangre. Dos de ellos, que mostraban síntomas de neumonía, recibieron antibióticos y se encuentran en un "estado normal", dijo el responsable, que indicó que todos permanecerán en observación en el hospital durante una semana.


Toda Tailandia siguió con atención la saga de los 12 chicos, de entre 11 y 16 años y miembros de un equipo de fútbol, y de su entrenador, de 25 años, que quedaron atrapados en la cueva el 23 de junio por el aumento de las aguas. 


Los ocho primeros niños rescatados de una cueva inundada en Tailandia se encuentran "bien de salud", aseguran las autoridades, pero permanecerán hospitalizados en cuarentena, con gafas de sol para proteger la vista y bajo seguimiento psicológico.


Dos de los rescatados toman antibióticos porque presentan síntomas de neumonía después de días en la humedad de la gruta.


Pero incluso ellos tienen un "estado normal", informó el hospital de Chiang Rai, en el norte de Tailandia. Las personas que pasan mucho tiempo bajo tierra suelen sufrir problemas pulmonares.
"Los ocho están bien de salud, sin fiebre", declaró Jesada Chokedamrongsuk, responsable del Ministerio de Salud Pública en un primer balance detallado del estado de salud de los adolescentes de entre 12 y 16 años.


Todos fueron sometidos a pruebas radiológicas y sanguíneas. Los análisis de sangre se enviaron a Bangkok y los resultados se conocerán dentro de unos días.


Se los vacunó contra el tétanos y contra la rabia. Aunque el riesgo de que los murciélagos, vectores de la enfermedad, los hayan mordido mientras dormían es muy bajo.


Todos pueden caminar, hablar y comer y alguno hasta consumió chocolate. Por el momento no pueden ingerir comida picante, típica en Tailandia, porque tienen el estómago delicado.

 

La alegría de uno de los mineros chilenos

"¡Yujuuuuuuu!" gritó ayer Mario Sepúlveda, uno de los 33 mineros chilenos que estuvieron 69 días bajo tierra, tras conocer la noticia del rescate sanos y salvos de 12 jóvenes y su entrenador en una cueva en Tailandia.


"Me dan ganas de gritar ce hache i (tal como lo hizo cuando abandonó la mina San José al cabo de 69 días de encierro) pero no son chilenos y no me van a entender allá, pero siento mucha, mucha, mucha emoción", dijo a la AFP Sepúlveda, quien junto a sus compañeros mantuvo en vilo al mundo en 2010 cuando quedaron atrapados en una mina de cobre en el desierto de Atacama, en el norte de Chile durante más de dos meses.


"¡Qué más les puedo decir (...) ojalá que esos niños tengan mucho éxito!", celebró Sepúlveda, que hace unos días manifestó a la AFP que estaba dispuesto a viajar a Tailandia para aportar su experiencia en los esfuerzos de las autoridades y de la comunidad internacional para rescatar a los jóvenes.

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