Uno de los policías que está imputado por el robo de mercadería de la Comisaría de Recreo sufrió un ataque de convulsiones cuando estaba en el calabozo, por lo que quedó internado en una clínica privada de la Capital.
Uno de los policías que está imputado por el robo de mercadería de la Comisaría de Recreo sufrió un ataque de convulsiones cuando estaba en el calabozo, por lo que quedó internado en una clínica privada de la Capital.
Se trata del sargento Diego Cejas (38), quien permanece en terapia intensiva a raíz de la crisis padecida el pasado viernes cuando estaba alojado en la Comisaría de Recreo, en donde está detenido a la espera de la audiencia de prisión preventiva.
La familia del policía expresó su bronca con el accionar de la Fiscalía ya que durante la audiencia de control de detención se había solicitado que se le hicieran controles médicos diariamente, ya que Cejas estaba con carpeta médica por un grave problema de salud.
Evangelina, hermana del numerario hospitalizado, explicó que éste sufrió un aneurisma en febrero por lo que estuvo sin trabajar en la Policía.
"Él sufrió un ataque cuando estaba trabajando en el Festival del Cabrito y desde entonces está con carpeta médica".
Cejas le comentó a El Ancasti que el pasado viernes el sargento comenzó con las convulsiones y tras varios minutos de zozobra fue llevado hasta el Hospital Liborio Forte. La familia, al enterarse del grave cuadro, se presentó con su abogado defensor, Ariel Salavarría, y requerían la inmediata derivación a San Fernando del Valle.
"La fiscal Jorgelina Sobh estaba de licencia y no la podían encontrar para que autorice el traslado. Estuvimos desde las 19 hasta las 23.30 esperando que la subrogante lo disponga", explicó.
La mujer contó que debido a que había un solo médico de guardia en el hospital de Recreo, Cejas fue acompañado por una enfermera, un policía y un familiar. "En el sanatorio lo esperaban diez policías, como si se tratara de un narcotraficante o un asesino", se descargó. "Lo tienen esposado en la cama", añadió.
En relación con la causa, la mujer criticó el accionar de la Fiscalía ya que aseguró que a su hermano solamente lo tienen detenido por una campera.
"A mi hermano lo imputaron porque le encontraron una campera con la marca que andaban buscando. Esa campera es de su señora que la compró legalmente", señaló.
Prisión preventiva
Hoy a la mañana se llevará a cabo la audiencia de prisión preventiva contra los agentes Ismael Moya y Walter Abad, quienes con Cejas y el oficial Gustavo Véliz están imputados por el delito de "robo agravado por ser integrantes de una fuerza de seguridad, policial o penitenciaria".
El viernes 28 de setiembre Véliz fue el primero en caer tras un allanamiento realizado en San Antonio. Ese día también fueron arrestados Abad y Cejas, quienes fueron ubicados en Capital y Recreo.
La investigación se inició tras la denuncia de un subcomisario por lo que cinco superiores fueron pasados a disponibilidad e imputados por "omisión en los deberes de funcionario público".
Según la denuncia, había desaparecido un cargamento millonario de prendas de vestir que estaban secuestradas desde el año pasado.