Un joven murió en un accidente y su padre al enterarse
Nicolás Ahanduni conducía la camioneta que chocó con un colectivo de Saeta. El siniestro dejó 24 heridos. Debieron ser asistidos en hospitales donde se cortó la luz.
Un accidente desató un tragedia familiar en Cerrillos. Un joven, que conducía una camioneta, murió en un choque con un colectivo de Saeta, en la tarde de ayer, mientras se desataba una intensa tormenta con granizo. Su padre no resistió la noticia, sufrió un infarto y murió minutos después. El hecho dejó al menos 24 heridos, la mayoría fue derivada a distintos centros de atención.
Nicolás Ahanduni, de 29 años, viajaba solo en una camioneta Amarok color blanca. En la ruta nacional 68, a la altura del INTA, minutos antes las 18, colsionó con un ómnibus, interno 500, que se desplazaba desde La Merced con destino al centro salteño, con al menos 24 pasajeros. La muerte del joven fue inmediata.
Alfredo Ahanduni, de 55 años, se descompensó tras llegar al lugar del accidente. Fuentes policiales y allegados confirmaron que sufrió un infarto que terminó con su vida.
Las muertes causaron conmoción en Cerrillos y en toda Salta.
El fiscal penal 3 de Graves Atentados contra las Personas en turno, Rodrigo González Miralpeix, quedó a cargo de la investigación. Al cierre de esta edición se realizaban las pericias accidentológicas para tratar de determinar las causas del siniestro y determinar las responsabilidades del caso, informaron desde el Ministerio Público.
Por la cantidad de personas que transportaba la unidad de Saeta, el accidente pudo ser más grave. Una de las pasajeras salió despedida por el parabrisas. Según relataron testigos, la mujer terminó debajo de ese ómnibus. Luego, mientras la lluvia no daba tregua, fue rescatada por personas que estaban en el lugar. El chofer resultó con cortes en la cara y politraumatismos.
Por el impacto, algunos asientos se desprendieron, lo que generó que los pasajeros padecieran fuertes golpes.
Conmoción
Los Ahanduni es una familia conocida de Cerrillos, por lo que fueron numerosos los amigos, familiares y allegados que se movilizaron hasta el lugar del accidente, apenas conocieron la noticia.
El abuelo del conductor de la camioneta, un hombre mayor de 80 años debió ser trasladado a una clínica privada del centro salteño por precaución y ante el temor de sus hijas, por la reacción que podría tener al conocer la pérdida de su hijo y nieto en una misma tarde.