El viernes 4 de octubre de 2013 Celeste "Chasqui" Moreno (20) había almorzado en la casa de su abuela María Anselma, en el barrio Altos de Choya. La joven se despidió de su abuela diciéndole que se iba a tomar un helado. Eran cerca de las 16. Dos horas más tarde un vecino que merodeaba en un descampado al oeste de la avenida Virgen del Valle, en La Aguada, encontró el cuerpo sin vida de Celeste.
El caso permanece sin imputados pese a que hubo más de una veintena de sospechosos que fueron arrestados y a los que se les extrajeron muestras de ADN para ser comparadas con los rastros genéticos que quedaron en la humanidad de Moreno. Todas las muestras fueron analizadas en el Laboratorio Regional de Genética Forense en Jujuy pero los resultados fueron negativos.
La pesquisa intentó reconstruir cómo fueron las horas previas a que fuera golpeada con un elemento contundente en su cabeza y posteriormente estrangulada hasta perder la vida. Sin embargo, es un misterio lo que ocurrió con la joven luego que se despidiera de su abuela. La hipótesis más fuerte es que se haya encontrado con un ocasional cliente con el que se habría dirigido en motocicleta hasta La Aguada, en donde habría mantenido relaciones sexuales y luego el victimario la atacó con una piedra y con golpes de puño por diversas partes del cuerpo, hasta terminar estrangulándola.
A posteriori el cuerpo fue arrastrado unos diez metros, campo adentro.
Un vecino del barrio 111 viviendas -ubicado en las cercanías entre Los Terebintos y avenida Virgen del Valle- había salido a caminar y encontró el cuerpo por lo que dio aviso de inmediato a un móvil de la Guardia Urbana Municipal que realizaba recorridos de prevención.
Los días posteriores al homicidio un reducido grupo conformado por familiares y amigos marcharon por las calles céntricas reclamando el esclarecimiento del caso.
"Chasqui" era mamá de dos niños de 5 y 2 años al momento del asesinato y estaba embarazada de tres meses, según lo confirmó posteriormente la autopsia.
Su abuela, quien la había criado desde niña, se enteró por la radio de su muerte.
La comerciante jujeña ultimada a golpes
El 7 de octubre de 2013, alrededor de las 13.20, un niño de 9 años había salido de la escuela y se dirigía a su casa. Tras atravesar el arroyo Fariñango pasó por un descampado próximo al club Sarmiento. Detuvo su marcha y quedó atónito mirando el cuerpo de una mujer que estaba semidesnudo. Se fue corriendo hasta el Centro de Documentación Rápida, en avenida Acosa Villafañe y avisó a los empleados.
Era María del Valle Condorí, de 35 años, oriunda de San Salvador de Jujuy, quien se había instalado en Catamarca para vender ropa. La mujer era inquilina en una propiedad ubicada en calle Tucumán al 1.200.
La noche previa a ser encontrada sin vida había estado con una amiga y un sujeto compartiendo bebidas alcohólicas hasta que a las 2 de la madrugada se marchó enojada y no se volvió a saber de ella.
Las cámaras de seguridad instaladas en las proximidades no pudieron captar cuáles fueron los pasos posteriores de Condorí, quien, según la autopsia, murió por los golpes sufridos en su cara y en la cabeza, y que había sido atacada sexualmente.
Las horas posteriores al hallazgo tuvieron como novedad el arresto de una persona con la que había estado compartiendo las bebidas junto a una amiga, pero su participación en el homicidio fue descartada.
La causa no tiene personas imputadas ni detenidas.
Remoción
Las muertes de Condorí y Moreno provocaron que la gobernadora Lucía Corpacci removiera la cúpula policial, compuesta por entonces por el jefe Juan José Palomeque y el subjefe Néstor Lazarte. En sus lugares asumieron Julio César "Suri" Gutiérrez y Carlos Pedraza.