lunes 15 de junio de 2026
Vinculado al triple crimen de General Rodríguez

El socio de los hermanos sirios Barakat llega a juicio ante el TOF de Catamarca

García Coronado es señalado como proveedor de precursores químicos para una organización.

De acuerdo con la agenda del Tribunal Oral Federal (TOF) de Catamarca mañana martes, en el banquillo de los acusados se sentará José Luis García Coronado, el empresario de Salvador Mazza, Salta, que durante años permaneció prófugo de la Justicia mientras la causa que involucraba a su entorno más cercano recorría todas las instancias del sistema judicial, hasta la Corte Suprema de la Nación.

García Coronado no es un nombre desconocido para este expediente. Ya en noviembre de 2018, cuando el TOF juzgó y condenó a los hermanos Barakat Barakat y Fadel Barakat, el entonces fiscal federal Rafael Vehils Ruiz lo mencionó de manera explícita durante su alegato: "Los hermanos compartían depósitos. Las sustancias encontradas en Icaño fueron aportadas por los hermanos Barakat y por García Coronado —prófugo—"

Ese juicio, presidido por los jueces Juan Carlos Reynaga, Adolfo Raúl Guzmán y Enrique Lilljedhal, terminó el 20 de noviembre de 2018 con una condena de 12 años de prisión para cada uno de los hermanos sirios, hallados culpables como “partícipes necesarios en la fabricación de estupefacientes agravada por la intervención de tres o más personas organizadas, en concurso real con el almacenamiento de materias primas destinadas a ese fin”. García Coronado no estuvo presente en ese debate.

El nuevo TOF que lo juzgará el martes tendrá una integración diferente: Reynaga falleció, Guzmán se jubiló.

Barakat Barakat y Fadel Barakat eran conocidos en Salvador Mazza como comerciantes mayoristas: vendían productos farmacéuticos, veterinarios y de almacén. Detrás de esa fachada, según estableció la investigación, almacenaban toneladas de precursores químicos destinados a la fabricación de cocaína. La causa tomó forma en 2016, con la punta del ovillo en Icaño (ver nota relacionada), y llegó a juicio oral dos años después.

Los hermanos aportaron a la cocina de Icaño 25 kilos de lidocaína, dos bolsas de manitol de 25 kilos cada una y un cuñete de 25 kilogramos de dipirona sódica, según estableció la acusación. En un inmueble de su propiedad en Salvador Mazza, además, se encontraron las 80 toneladas de bicarbonato de sodio. El TOF entendió que su ubicación en la localidad fronteriza no era casual: los jueces señalaron en el fallo que los Barakat "se encontraban ubicados en una zona estratégica, donde acopiaban el bicarbonato de sodio precisamente para abastecer a los numerosos compradores que cruzaban desde y hacia la República Plurinacional de Bolivia".

Uno de los puntos centrales del debate fue la relación entre los Barakat y Elías "El Turco" Exeni, hijo de una de las víctimas del doble crimen de Icaño y conocido cocinero de cocaína. Los hermanos negaron conocerlo. El fiscal Vehils Ruiz rebatió esa versión con el trabajo del periodista Agustín Ceruse, de TN, citado como testigo en el juicio, quien había documentado los negocios compartidos entre ambas partes. El TOF dio por acreditado el vínculo y fue categórico en la sentencia. "Elías Exeni era un conocido cocinero de droga y los hermanos Barakat lo sabían perfectamente", se remarcó.

El debate no estuvo exento de incidentes. En al menos dos oportunidades, los hermanos solicitaron su traslado al Complejo Penitenciario Federal de Güemes. Durante las audiencias denunciaron haber sufrido un simulacro de fusilamiento en el penal de Miraflores, donde cumplían su prisión preventiva. Los jueces debieron interrumpir el debate para realizar una inspección ocular en el establecimiento.

Los Barakat enfrentaron el debate oral solos. La defensa, a cargo de la abogada María Eugenia Yaique, intentó planteos de nulidad y cuestionó la competencia del tribunal, sin éxito. En sus últimas palabras, Barakat Barakat declaró su inocencia y reiteró el pedido de traslado al penal de Güemes. Su hermano Fadel se llamó al silencio. Tras más de dos horas de deliberación, el TOF dictó el veredicto condenatorio. El fiscal había pedido 14 años para cada uno; el tribunal fijó la pena en 12, con multa e inhabilitación especial por igual término, y ordenó el decomiso de todos los elementos secuestrados en la causa.

La sentencia no fue el final del recorrido judicial. La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó las penas y ratificó el decomiso de bienes: un Camaro SS y un Ford Mondeo pasaron a manos del Estado. En marzo de 2022, la Corte Suprema de Justicia de la Nación cerró el ciclo recursivo al desestimar la queja de la defensa y dejar firme la condena.

Mientras sus socios agotaban instancias, García Coronado permaneció fuera del alcance de la justicia. El martes, tras años de fuga, llegará finalmente a sentarse en el banquillo de los acusados del TOF catamarqueño.

Doble crimen de Icaño: el inicio de una causa narco

La ejecución de un matrimonio en La Paz en diciembre de 2010 disparó una pesquisa que conectó a precursores químicos de Salvador Mazza con la ruta del narcotráfico que atravesó el NOA y llegó hasta Buenos Aires. La noche del 13 de diciembre de 2010, Mario Alberto “Kempes” Córdoba ingresó a una vivienda de la localidad de Icaño, La Paz, y mató a Ángel Chamez e Hiladia Vallejos, un matrimonio de ancianos. Los asesinó a balazos y cuchilladas. Córdoba fue detenido, juzgado y condenado a prisión perpetua por ese doble crimen.

Cuando la policía realizó las pericias en el lugar, encontró una “cocina” de cocaína: botellas de acetona, éter sulfúrico, ácido clorhídrico, amoníaco, manitol, dipirona, un cuñete de 25 kilos de lidocaína y casi tres kilos de cocaína. El lugar pertenecía al entorno de Elías “El Turco” Exeni, hijo de Hiladia Vallejos.

Los investigadores de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) tomaron la causa en 2016 y rastrearon la trazabilidad de cada una de esas sustancias. El camino los llevó a Salta. La lidocaína tenía el sello de la Droguería Libertad y había sido comprada por José Luis García Coronado, empresario de Salvador Mazza y socio de los hermanos Barakat.

Los allanamientos sobre los inmuebles de los hermanos Barakat, en 2016, confirmaron la sospecha: más de 80 toneladas de bicarbonato de sodio —precursor químico utilizado en la fabricación de cocaína— estaban almacenadas allí bajo la apariencia de un comercio mayorista. La causa tomó forma y fue a juicio oral en noviembre de 2018.

El hilo no terminaba en Salvador Mazza. La Droguería Libertad, según estableció la investigación, había importado el 37% de la efedrina que entre 2004 y 2008 fue a parar a manos de organizaciones narco vinculadas al Triple Crimen de General Rodríguez —el asesinato en Buenos Aires de Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón, caso emblemático de la llamada “ruta de la efedrina”—.

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