El domingo 10 de septiembre a las 7.15 sobre la ruta nacional 38, a la altura del río Ongolí, hubo un grave accidente de tránsito que tuvo como protagonista a dos automóviles que chocaron de frente y uno de los involucrados, un remisero, sufrió serias lesiones que terminaron causándole la muerte 72 horas después. El sobreviviente, un agente penitenciario que se dirigía al Penal de Miraflores, habría estado ebrio al momento del accidente.
El lamentable siniestro vial le costó la vida a Víctor Hugo Contreras (58), un trabajador del volante oriundo de Huillapima. Sus familiares aseguran que el otro automovilista estaba alcoholizado.
Estas versiones se refuerzan con las actuaciones realizadas por el personal policial que intervino en el siniestro y que da cuenta de que el agente Nicolás Palavecino, de 24 años, no podía mantenerse en pie al bajar de su automóvil Peugeot 504. Además, una filmación de una estación de servicios demuestra que el sujeto estaba en un avanzado estado de ebriedad.
Con estos elementos, la familia buscó un abogado para constituirse como querellante en la causa que está en la Fiscalía de Instrucción Nº1 a cargo del fiscal Víctor Ariel Figueroa.
El Ancasti pudo averiguar que la Fiscalía aguarda tener a su disposición el resultado del dosaje sanguíneo para definir la situación de Palavecino, quien podría ser imputado bajo la figura penal de "homicidio culposo".
El 22 de diciembre pasado la Cámara de Diputados sancionó la ley 27347, en la que se agrava y se elevan las penas de prisión en los casos de delitos de "homicidio culposo" y "lesiones culposas" en accidentes de tránsito.
La modificación eleva el mínimo a 3 años y un máximo de 6 años para aquellos casos en los que el conductor de un vehículo automotor cometa un homicidio imprudente y se diere a la fuga, no intentase socorrer a la víctima o se encontrase bajo los efectos de estupefacientes o del alcohol.