Lo que se pensó que debía ser sábado por la noche de descanso y diversión terminó en una pelea de bar con dos heridos. Rodrigo Agustín Gómez (19) y Demetrio Ángel Pastrana (54) ingresaron ayer a la madrugada al Hospital San Juan Bautista. Ambos tenían lesiones en el cuero cabelludo. Se presume que se lastimaron con vidrios de botellas.
Fuentes policiales informaron que a las 00.50 de ayer en el barrio 30 Viviendas de la localidad de Chañarito, en el departamento Capayán, se produjo una gresca. No se precisó la cantidad de participantes en la pelea pero sí el saldo: dos hombres con heridas en la cabeza, a causa, se estimó, de botellazos.
Los hombres habrían estado tomando y, sin haber trascendido los motivos, los dos bandos comenzaron a pelear. "Fue una pelea de borrachos y se desconocieron”, se indicó. En la Comisaría de Huillapima recibieron un llamado telefónico que advirtió al personal policial sobre esta trifulca. Se pidieron refuerzos y junto con personal del Grupo de Infantería, dependiente de la Jefatura Zona Norte, del departamento Valle Viejo, se hicieron presentes en la escena de la pelea.
Al llegar, se dieron con que había dos varones lastimados, con idéntica herida en el cuero cabelludo por la ruptura de vidrios de una botella. Gómez y Pastrana fueron asistidos por personal sanitario del SAME y derivados al Hospital San Juan Bautista.
Las actuaciones quedaron a cargo de la Comisaría de Huillapima bajo las directivas de la Fiscalía de Instrucción Nº 8, a cargo de Myriam López, desde donde se impartieron las directivas a seguir.
Escándalo
En otro orden, a las 6.30 en el barrio Tabacalero de la localidad de Los Altos, departamento Santa Rosa, cerca del boliche bailable "Vixo”, personal de la Comisaría de la zona arrestó a un joven de apellido Arias, de 27 años. Se informó que se encontraba en estado de ebriedad y que causó desorden en la vía pública. Fue alojado en esa dependencia policial por una supuesta infracción al Código de Faltas de la Provincia.
El artículo 70 de esta norma, en uno de sus incisos, establece, entre otras cuestiones, que será arrestada por 10 días la persona que con gritos o ruidos en forma notoriamente abusiva perturbare las ocupaciones o reposo de las personas.