Con la joven desesperada, Ríos le arrebató el celular y se lo introdujo en la boca, ordenándole que se lo tragara.
Como pudo, la víctima escapó y se refugió en la casa de su padre.
Lejos de sosegarse, Ríos volvió a la carga. Dos meses después, se presentó en la casa del suegro y ordenó a Tévez reiniciar el vínculo por él mismo destruido. El "no" de la mujer lo sacó de quicio. Otra vez, recurrió a la violencia y a las amenazas.
"Te voy a c... matando donde te vea; más te vale que te cuides p....de m....", insultó. Cayo preso por 15 días, quedó libre y se le impuso restricciones y reglas de conducta. Ríos desobedeció y a las pocas semanas retornó enrejado a una comisaría. Ahora, la Justicia lo sometió a un juicio abreviado que terminó con una condena en suspenso.
Pese a volver libre a la calle, si vulnera lo ordenado, la excarcelación le será revocada y purgará en la cárcel los 18 meses impuestos. Lo más importante: no puede acercarse, ni comunicarse con Tévez.
Fuente: El Liberal