El conocido disjockey catamarqueño José Figueroa había sido detenido el 8 de julio del año pasado por Gendarmería Nacional al ser revisado en el puesto caminero de Las Salinas cuando regresaba de una fiesta electrónica en Córdoba. En su mochila llevaba 23 dosis de éxtasis. La Cámara Federal entendió que la droga era para consumo personal y dictó el sobreseimiento.
Desde un principio, la defensa de Figueroa, a cargo del abogado Pedro Vélez, fustigó el procedimiento, que entendía que estaba plagado de irregularidades.
La Cámara Federal de Tucumán expresó que Figueroa en ningún momento "hizo ostentación" de los estupefacientes y que al momento de ser consultado por los gendarmes reconoció que la había comprado en una fiesta electrónica y que era para su consumo.
En el fallo se pidió que se le cambie la acusación de transporte de estupefacientes por la de tenencia de estupefacientes para consumo personal y que esta figura penal sea declarada inconstitucional.
De esta manera Figueroa quedó sobreseído y desvinculado definitivamente de la causa.
Investigación
En la resolución, la Cámara ordenó que se investigue, como lo había solicitado la defensa, a personal de Gendarmería Nacional por supuesta "falsedad ideológica" e "incumplimiento en los deberes de funcionario público" y por los apremios que habría sufrido por parte de agentes del Servicio Penitenciario Provincial cuando estuvo detenido.