miércoles 13 de mayo de 2026
Esta mañana

Se postergó el primer juicio por “grooming” de la provincia

La causa tiene como imputado a Jonathan Sánchez Pedraza. El debate, previsto para hoy, se suspendió por supuestos problemas de salud del abogado defensor.

Por Redacción El Ancasti

Con muchas expectativa se esperaba para hoy el inicio del juicio contra Jonathan Sánchez Pedraza, primer imputado por un caso de “grooming” (engaño pederasta a través de las nuevas tecnologías) en la provincia. Sin embargo, el debate se postergó debido a que su abogado defensor, Pablo Rivera, presentó un certificado médico por supuestos problemas de salud. 


En principio, el debate que debía realizarse en el Juzgado Correccional Nº1, a cargo de Luis Mario Varela, pasó para la segunda quincena de febrero, aunque hoy se conoció que la defensa apelará al pedido de suspensión de juicio a prueba (probation). Desde la querella, integrada por los padres de la víctima y los abogados Liljedahl y Navarro, ya avisaron que se negarán a ese pedido ya que entiendo que existe un tratado internacional, el de “Belén do Para”, que sostiene que estos casos hay que atacarlos con penas de prisión efectiva. 


Sánchez Pedraza está imputado por un hecho ocurrido en marzo de 2014, cuando fue descubierto in fraganti mientras exponía a una niña de 8 años a imágenes pornográficas. El hecho ocurrió en el Parque de los Niños, donde personal de la Unidad Especial de Investigaciones lo detectó, aunque no pudieron detenerlo en el lugar ya que el sujeto se dio a la fuga lo que motivó una extensa persecución.

Ciberacoso y grooming 


Se habla de ciberacoso o ciberbullying cuando un menor acosa a otro menor con amenazas, insultos, coacciones, chantajes, vejaciones o calumnias, haciendo uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC): teléfono móvil, Internet, chat, redes sociales, etc.


Aunque no se debe restar importancia a los casos puntuales, para hablar de acoso los hechos deben repetirse a lo largo del tiempo durante un periodo prolongado. Las víctimas y acosadores son de edades similares y tienen relación o contacto en el mundo físico. Muchas veces el acoso comienza en el mundo real, para luego pasar al mundo virtual.


En el caso del grooming el acoso también es a través de las nuevas tecnologías (chat, redes sociales, etc.), pero no es entre iguales, sino que el acosador es un adulto y la víctima un menor, y habrá una intención sexual explícita o implícita. En esta modalidad de acoso las situaciones de peligro para los menores son más sutiles y latentes. Son acciones realizadas para establecer, de forma deliberada, una relación y control emocional sobre un menor, con el fin de preparar el terreno para el abuso sexual.

Los acosadores tienen preferencia por un prepúber o púber y frecuentemente son hombres casados. El menor suele ser ingenuo y no se da cuenta de que “habla” con un adulto. El acosador acaba confesando su edad y pidiendo secretismo; les convence de que no deben decirlo a los padres, pues no lo entenderían. Logran datos personales y fotografías, que cada vez serán con menos ropa.
 

Seguí leyendo

Te Puede Interesar