ver más
a dos meses de la tragica muerte de la joven, sus allegados salieron a manifestarse

La familia de “Cuni” Herrera pidió asistencia para el hijo mayor

El chico tiene 13 años y está al cuidado de la familia de su padre, acusado por el crimen de su mamá.
13 de diciembre de 2017 - 04:04 Por Redacción El Ancasti

A dos meses de la trágica muerte de su Julieta Celina “Cuni” Herrera (29), sus familiares salieron a la calle a manifestarse. Al grito de “Justicia” y de “Ni una menos”, a media mañana reclamaron frente a la Corte de Justicia, sobre calle República, y luego se marcharon hacia el edificio de la Fiscalía Penal, sobre calle Junín.

Florencia Herrera, una de las hermanas de “Cuni”, admitió que están conformes con el trabajo realizado por el fiscal Miguel Mauvecín, quien imputó a Esteban Castaño, pareja de Julieta y con quien tuvo tres hijos de 13 a cinco a años, por el delito de “homicidio agravado por el vínculo”.

También contó que su hermana era víctima de Castaño, quien la habría hostigado con sus celos, pero que no realizó denuncias porque “le tenía miedo”. Para Florencia, al no tener denuncias se complica al momento de la búsqueda de pruebas sobre el maltrato de su cuñado para con su hermana.
“Estamos conformes con el trabajo del fiscal Mauvecín; está trabajando muy bien. No se está quedando. Nos manifestamos para que no quede en la nada y para demostrar que nos importa la muerte de nuestra hermana y por los chicos. Pedimos apoyo para el hijo mayor”, aclaró.

Según contó, este chico se encuentra bajo el cuidado de la familia paterna. “El hijo mayor está en malas manos. Esa criatura no debe estar ahí porque él es testigo. Ellos le están lavando la cabeza. Nosotros somos la familia de la víctima y él no tiene que estar con la otra familia”, comentó.

Florencia señaló que en dos semanas habrá una audiencia en el Juzgado de Familia por la situación de sus sobrinos. Como primera medida, se dispuso que los más pequeños, de nueve y cinco años, quedaran al cuidado de la abuela materna pero el chico de 13 años pidió estar con su familia paterna. “Nos dijeron que no importaba la vivienda. Ellos –por la familia paterna- tienen otra posibilidad de vida; nosotros somos más humildes pero los chicos vivieron siempre con nosotros, en la casa de mi mamá. No se respetó nada”, expresó.

Recordó que cuando sucedió el crimen, se dio el consentimiento para que los chicos quedaran en la casa de la familia paterna, durante el duelo y el novenario. “Lo respetamos. Los dos chicos más pequeños decidieron estar con mi mamá. El chico más grande no quiere estar con mi mamá porque ellos le lavan la cabeza. Él ahí ‘tiene calle’; no lo controlan y lo dejan hacer lo que quiere”, aseguró.

Sobre la situación de su sobrino, contó que hace poco comenzó un tratamiento psicológico, impulsado por la abuela materna. “Ésa es la obligación de la madre de Esteban Castaño. En ningún momento hizo un tratamiento psicológico. Lo hace porque mi mamá lo lleva. Ella sale de Sumalao, caminando, para poder llevarlo al hospital de la villa”, indicó.

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar