El debate por el crimen de Raúl Dahbar, ocurrido el 23 de diciembre de 2014, de a poco llega a las últimas instancias en la Cámara Penal de Tercera Nominación. José Manuel Colombres es el único acusado, imputado por el delito de ‘homicidio simple agravado por el uso de armas’. Ayer declararon los últimos testigos y se pasó a un cuarto intermedio hasta el lunes. Ese día las partes plantearán sus alegatos.
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Finalizó la ronda de testigos del crimen de Raúl Dahbar
En esta audiencia dieron testimonio algunos familiares, entre ellos cuñados, concuñados y hermanos. Palabras más, palabras menos, recordaron que el 23 de diciembre de 2014, entre las 8.30 y las 9.30, Colombres estuvo en la casa de su hermana en el barrio El Churqui, en la localidad de Los Altos, Santa Rosa. Se manejaba en una moto Hondo 150 cc azul y con un casco rojo. Tomó mate y saludó a sus parientes. Luego tomó rumbo hacia Río Chico, provincia de Tucumán, donde realizó unas compras. Los familiares aseguraron que el acusado jamás portó un arma de fuego y que “nunca hubo armas en la casa”.
Tras las últimas declaraciones, los camaristas Patricia Olmi, Jorge Palacios y Marcelo Soria dispusieron un cuarto intermedio hasta el lunes para el planteo de alegatos. El fiscal Rubén Carrizo y la abogada de la querella, Cecilia Avellaneda, analizarán si sostienen la acusación o si piden otra calificación. El defensor Fernando Contreras Del Pino planteará su punto de vista.
El debate comenzó el 17 de octubre pasado. En un primer momento estaba previsto que se realizara el 31 de julio pero debió suspenderse. En cuatro jornadas desfilaron poco más de una treintena de testigos.
Entre ellos, Ángel Rodolfo Gómez declaró ante los magistrados en la primera audiencia. Fue el médico que constató su fallecimiento. Llegó al campo de Dahbar por un llamado de María Lidia, una de las hijas de la víctima. El médico, al ver el cuerpo de Dahbar se había dado cuenta de que estaba muerto y se contactó con la fiscal de esa jurisdicción porque consideró que era necesaria una autopsia “por la herida de bala”.
En un primer momento, el médico había pensado que Dahbar había tenido una descompensación cardíaca por el calor pero luego le llamó la atención una lesión por arma de fuego en la zona lumbar. El cuerpo de Dahbar estaba ‘boca abajo’, al lado de una de las ruedas traseras de su camioneta. Gómez efectuó la autopsia en Frías y constató varias lesiones por arma de fuego. Infirió, al menos, “cinco puertas de entrada”: dos en el mentón (con orificio de entrada y de salida). Sin ser perito balístico, estimó que las balas extraídas eran de calibre 22. Para el profesional, Dahbar recibió los dos primeros disparos (en el mentón) mientras se encontraba en la camioneta; luego bajó del vehículo y recibió un tercer disparo en el cráneo. Finalmente, malherido en el suelo, fue rematado con dos disparos más. “Las heridas lesionaron órganos vitales. Fueron cinco disparos a quemarropa”, aseveró.
También se presentó su hija Rosalba Dahbar y contó que en la búsqueda por el paradero de su padre, entre el 23 y el 24 de diciembre de 2014, se comunicó, a través de mensaje de texto, con Colombres. Al no atender la llamada, él le envió un mensaje: “¿quién sos?” y la mujer le explicó que era la hija de Dahbar y que no lo encontraban. “No lo veo al doctor desde hace 15 días porque el tractor no anda”, le respondió.
María Lidia, la hija mayor, dijo que una semana antes su padre había sufrido un preinfarto y el hecho de que esa mañana no regresara era un motivo de preocupación. Recordó a su padre como un hombre apasionado, que renegaba, de carácter firme que no se dejaba apabullar. Solo manejaba el campo.
En la audiencia del lunes, los testigos ubicaron a Colombres lejos de la escena del crimen. Una maestra de Los Altos, localidad de donde es oriundo Colombres, contó que la mañana del 23 de diciembre de 2014 el tractorista pasó por la ferretería de su pareja y realizó una compra. La mujer, por pedido del defensor de Colombres, giró y miró al acusado. "Sí, creo que fue él", dijo ante el Tribunal. También compareció el comerciante Rafael Coronel, quien contó que "a las 11, 11.30" el imputado fue junto a su hija a su despensa y compró golosinas. Colombres había saldado una deuda de $2.000.
La búsqueda de la verdad
El crimen de Raúl Dahbar se produjo el 23 de diciembre de 2014, entre las 8.45 y las 11. Se encontraba en su campo del paraje La Renovación de Las Palmitas, La Paz. Su cuerpo apareció en este predio, al lado de su camioneta, con cinco disparos.
Colombres, el imputado, se encuentra en libertad ya que en diciembre de 2015 la Cámara de Apelaciones decidió revocar la prisión preventiva y ordenó la libertad del hombre ante una serie de irregularidades que obraban en la causa. La defensa del imputado había denunciado públicamente esas fallas en la pesquisa y solicitó en reiteradas oportunidades que se investigue a otro empleado de la finca a quien la prueba del guante de parafina le habría dado positivo y, sin embargo, no habría sido investigado.