José Figueroa, el discjockey que fue detenido el 8 de julio de pasado en Las Salinas por supuesto transporte de estupefacientes, habló con El Ancasti junto a sus abogados y relató una serie de irregularidades que habrían cometido los gendarmes desde el momento en que lo bajaron del colectivo en el que viajaba. "Me bajaron porque tenía los lentes de sol puestos. Uno me dijo que yo me estaba haciendo el boludo”. Figueroa supuestamente tenía en su poder éxtasis y popper, pero no hay testigos de actuación que lo acrediten. Pedirán la nulidad de todo.
Figueroa contó que el día en que Gendarmería paró el colectivo en el que venía desde Córdoba había más de 30 pasajeros, pero solo los habrían hecho bajar a él y a otro sujeto. "Ésa es la primera irregularidad”, señaló Pedro Vélez, uno de sus abogados. Es que en caso de controles no se puede "elegir” sin discriminar. "Yo venía cansado porque había trabajado toda la noche, y el gendarme me miró porque yo tenía los lentes puestos y me preguntó si me hacía el boludo”, agregó el DJ.
Según las actuaciones, en ese momento en el que se bajaba se le habrían caído las supuestas pastillas de éxtasis de la mochila. Él fue encerrado en el baño del puesto caminero unos 40 minutos, pero cuando salió vio que el colectivo se iba. "Ésa es la segunda irregularidad. Tenían 40 testigos de actuación si querían en ese micro, pero eligieron a un policía, después pararon a un auto y eligieron a otro, pero esos testigos dicen que solo vieron las pastillas, nunca que las sacaron de la mochila de mi defendido”, contó el abogado. En el acta, según explicaron, señalaron que las pastillas fueron puestas en un sobre blanco sellado, pero en el camino terminan apareciendo en uno marrón. Esto es terrible. Además la ley prohíbe que un policía sea testigo en estos casos”, aseguró Vélez.
"En ese momento no se hizo la prueba de campo porque no tenían reactivos, el examen se hace después y nuevamente cometen una irregularidad, ya que a los testigos solo les muestran los resultados. En cuanto al supuesto Popper aún no podemos saber si es o no, ya que no tienen reactivos para determinarlo. Puede ser perfume y ellos suponen, aunque tampoco nadie vio que el frasco salga de la mochila de mi defendido. Además, Gendarmería debería haber secuestrado el celular de Figueroa, pero no lo hizo y eso es tremendo. Se lo terminaron rompiendo en el penal”, aclaró.
Es por esto que el fiscal federal Santos Reynoso, luego de ver las actuaciones y escuchar a los testigos dicta la nulidad de la causa. No obstante, "mi defendido termina acusado por el Juez por el delito de transporte de estupefacientes y luego se le baja la calificación a tenencia simple y no sabemos por qué, porque no hay ninguna prueba contra él. En este momento, con dos actas falseadas los que tendrían que ser investigados son los gendarmes, no Figueroa”, manifestó.
Vélez y Jorge Bracamonte como defensores apelarán ahora la decisión del Juez Federal de bajar la calificación por la de tenencia simple, buscando que el joven sea sobreseído lisa y llanamente.
"En el Penal me apremiaron, yo tenía mucho miedo porque estuve 6 días incomunicado. No sabía qué hacer. Actualmente no escucho bien de un oído. Me escracharon por todos lados por algo que yo no hice. Es terrible el daño que me hicieron”, concluyó.