Un anciano de 82 años fue asesinado en su casa de un golpe en la cabeza en un hecho ocurrido en la localidad de Rincón, Pomán. El hombre fue encontrado ayer a la mañana por policías que fueron a buscarlo ya que no lo veían por el pueblo porque el abuelo solía permanecer por varias horas en la plaza. Lo encontraron sin vida, con un golpe en la cabeza. El lugar estaba todo desordenado, por lo que los investigadores abonan la teoría de que el móvil del hecho fue un robo. Personal de División Homicidios y peritos de Criminalística trabajan anoche en el lugar bajo las órdenes del fiscal subrogante Alejandro Scidá.
Según la información a la que accedió este diario el hombre identificado como José Domingo Mansilla vivía solo y su casa estaba ubicada en un callejón y no tiene vecinos cercanos.
Mansilla era conocido en el pueblo ya que acostumbraba a permanecer varias horas en la plaza del lugar y recorrer las calles. Como habían pasado al menos dos días y nadie sabía nada de él, personal policial de la comisaría de la localidad se dirigió a su casa a buscarlo.
Fue una oficial de apellido Molina quien ingresó a la propiedad ya que nadie respondía. En el interior de la vivienda encontraron al hombre ya sin vida y con un golpe en la cabeza. De inmediato solicitaron la presencia del médico quien constató el deceso y caratuló la muerte como dudosa. El caso se informó de inmediato al fiscal subrogante Alejandro Scidá, quien se dirigió al lugar y requirió a personal de Criminalística y de la División Homicidios, quienes partieron desde esta Capital.
En tanto el fiscal ordenó el resguardo dela zona hasta la llegada de los peritos y ordenó las primeras medidas de rigor.
Según se conoció, el cuerpo del hombre se encontraba en medio de la habitación y evidenciaba un fuerte golpe en su cabeza. Una piedra, que podría ser el objeto con el que ultimaron, fue encontrada en las inmediaciones y tenía manchas de sangre. Los peritos trabajaban anoche en la recolección de pruebas en el lugar.
Asombro y preocupación
Los vecinos del tranquilo pueblo de Rincón se mostraron totalmente asombrados y preocupados por lo sucedido. El hombre era conocido por todos en el lugar ya que al vivir solo solía pasar los días enteros entre la plaza, visitando algunos comercios y charlando con vecinos. Trascendidos señalaron que en el último tiempo había empezado a beber alcohol. Las sospechas que el móvil del crimen sea un robo asustó más a los habitantes de un lugar en donde prevalece la paz y la tranquilidad.