En la sala de Debates del Tribunal Oral en lo Criminal Federal se juzgó ayer a Silvia Marcela Segovia, por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. El debate se hizo bajo la modalidad de "abreviado”, por lo que las partes coincidieron en fijar una pena de 4 años de prisión domiciliaria para la mujer.
Teniendo en cuenta que, en base a la amplia cantidad de pruebas que existían en su contra, Segovia confesó haber vendido marihuana en su casa, las partes acordaron prescindir de los testigos y acortar los plazos del debate acordando una pena acorde para la mujer. Así, el fiscal Rafael Vehils Ruiz y el defensor oficial Hugo Vizoso solicitaron en sus alegatos la pena de 4 años de prisión y que se mantenga bajo la condición de domiciliaria, habida cuenta de que ella no habría incurrido nuevamente en delitos desde la fecha del hecho, el 15 de mayo de 2013.
Tras el acuerdo, el Tribunal avaló lo solicitado y sentenció a la mujer.
El hecho por el que fue juzgada se registró en la casa de la mujer ubicada en el barrio Piloto de la Ciudad Capital. En aquel momento, y por información que surgió al respecto sobre que Segovia se dedicaba a la venta de "porros” y marihuana fraccionada, se allanó su domicilio. En el lugar se encontraron setenta y dos envoltorios de nylon con 90 gramos de marihuana, una licuadora con restos de la misma sustancia, y 10 mil pesos en efectivo discriminados en billetes de baja denominación.
Cuando la policía ingresó al lugar, Segovia habría gritado a viva voz que todos los elementos encontrados, incluida la droga, eran de su propiedad.
Tras el debate, la mujer fue regresada a su casa para que concluya el cumplimiento de la condena otorgada bajo vigilancia policial.