El fiscal Sebastián Lípari finalizó la investigación y elevó a juicio la causa que tiene como imputado a un joven motociclista acusado de atropellar y matar a un niño de 11 años. Se trata de David Fabián Páez (20), quien está acusado del delito de "homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de vehículo automotor en calidad de autor".
El lamentable accidente que le costó la vida al menor Cristian Francisco Titos ocurrió el 20 de mayo del año pasado en la zona sur de la ciudad.
Según la investigación, los elementos de pruebas y las pericias reunidas, el accidente ocurrió día mencionado entre las 14.50 y 15. Páez se conducía al mando de una Motomel 150 cc por una calle pública del barrio Acuña Isí, la cual sería doble mano, en sentido sur-norte. Cuando se trasladaba a la altura de la casa Nº55 "de manera imprudente conduciendo a una velocidad superior a 30KM/H, no tomando a su vez las precauciones necesarias para circular conservando en todo momento el dominio efectivo del vehículo, teniendo en cuenta los riesgos propios de la circulación y demás circunstancias del tránsito en atención a que sobre la cinta asfáltica se encontraban varias personas, impactó con el niño Cristian Francisco Titos".
Tras el impacto, Páez se fue del lugar dejando al chico malherido. El menor fue trasladado al hospital de Niños Eva Perón, donde quedó internado con "traumatismo contuso con impacto en cráneo con lesiones de fractura craneal y lesiones encefálicas", que finalmente le causaron la muerte.
Fue personal de la División Investigaciones, quienes tras realizar un registro domiciliario en la vivienda del Barrio Acuña Isí, propiedad de la familia de Páez, arrestó a éste y lo trasladó a la base de Investigaciones. En ese momento también se secuestró la motocicleta del acusado.
Páez fue trasladado detenido y quedó a disposición del fiscal Lípari.
"No huí"
Tras el accidente, familiares, vecinos y amigos de la familia del niño se manifestaron con un piquete con quema de neumáticos en la avenida Manuel Navarro, y luego lo hicieron frente al domicilio de Páez, en el mismo barrio Santa Marta, pidiendo Justicia.
Por su parte, Páez (20) aseguró que nunca huyó del lugar del accidente. Habló en exclusiva con El Ancasti; pidió perdón y dijo que fue un accidente, que no corría "picadas" y que nunca se fugó.
Durante varios días tanto el acusado como la familia no pudieron volver a su casa.