Ariel Salavarría, uno de los abogados de Manuel Colombres, el único acusado por el homicidio del conocido abogado Raúl Dahbar, sucedido en diciembre del año pasado en un paraje del departamento La Paz, aseguró que esperarán hasta el 20 de este mes una resolución de la Cámara de Apelaciones de la provincia en cuanto a la "irregular” situación procesal de su defendido, y en caso de obtener una respuesta apelarán a organismos de Derechos Humanos nacionales e internacionales.
El abogado explicó que Colombres permanece detenido sin que medie una orden de prisión preventiva. "En junio pasado la Cámara de Apelaciones revocó el pedido fiscal y el dictamen de la jueza de Control de Garantías que confirmaba la prisión preventiva. Posteriormente, se solicitó una nuevo pedido de prisión preventiva por parte de la fiscal y la jueza de Garantías, Corina Pérez, dijo que no había elementos para mantenerlo preso y sugirió a la representante del Ministerio Público que encuentre más pruebas”, contó.
Tras esta situación, el abogado solicitó una audiencia de control de detención, pero le habrían respondido con algo que él no solicitó, es por esto que Salavarría volvió a apelar esta medida y el expediente recayó por segunda vez en la Cámara de Apelaciones.
Esto habría sucedido en octubre. En noviembre se habría realizado una reconstrucción del hecho de sangre. No obstante, hasta el momento y según el abogado no habrían tenido más novedades ni resoluciones. En tanto, La cámara de apelación seguiría sin resolver lo solicitado, por lo que Colombres seguiría privado de su libertad sin que medie una orden.
"Pensamos que si nadie resuelve nada hasta el 20 de este mes, tendremos que apelar a organismos que estén más arriba. Pensábamos hacerlo en organismos de Derechos humanos de la Nación y si no nos escuchan, o conjuntamente, hacerlo con organismos internacionales”, aseguró el abogado.
El crimen
Dahbar fue encontrado muerto al lado de su camioneta Amarok negra por unas de sus hijas durante el mediodía del 24 de diciembre del año pasado. El asesino le habría disparado 5 veces y solo se habría llevado su teléfono celular. Las primeras hipótesis por la forma en que habría muerto es que el homicida conocía a la víctima, ya que éste se habría bajado del rodado mostrando cierta confianza. La autopsia determinó que el abogado tenía dos disparos en el rostro, dos más en la espalda y un quinto en la nuca, demostrando la saña del asesino, quien quería asegurarse de modo despiadado su muerte.