Dos delincuentes encapuchados aprovecharon que una nena de 12 años se encontraba sola en su casa para ingresar con fines furtivos y herir a la menor. El ilícito se produjo el miércoles a la tarde en una casa del barrio 111 Viviendas y habría sido el perro de la familia el que terminó ahuyentando a los malhechores.
Según información a la que pudo acceder este diario, el hecho se produjo a las 17. En ese momento, una nena de 12 años se encontraba sola en su domicilio cuando dos delincuentes, con sus rostros cubiertos, ingresaron por la puerta, que estaba sin llave. En el lugar, tomaron a la menor, que al parecer ellos ya sabían que estaba sola, y la quisieron obligar a que les diga si sus padres guardaban dinero.
La nena habría intentado gritar, pero ellos la sostuvieron y la torturaron cortándole con un cuchillo sus brazos y piernas. Pese a esto, la nena continuó resistiéndose hasta que el perro de la familia habría podido ingresar desde el patio y comenzó a morder a los delincuentes.
Ante la resistencia de la nena y la insistencia del perro al que no pudieron dominar, los ladrones debieron huir.
Cuando se fueron y presa del temor, la nena corrió hasta la casa de un vecino quien terminó socorriéndola y avisando a la policía y a sus padres lo que había sucedido.
Debido a que los dos sospechosos habían cubierto sus caras, la menor no pudo dar muchos detalles a las fuerzas de seguridad, salvo que pensó que habrían llegado en una motocicleta y que no reconocía sus voces.
Secuestran elementos
Efectivos de la División Investigaciones de la Policía de la Provincia realizaron un registro domiciliario en el Barrio 40 viviendas norte, en donde secuestraron un televisor Led 46”, marca Sony negro; un televisor 29”, marca Panoramic, gris con negro y una máquina de cortar fiambre gris. Estos elementos serían producto de varios ilícitos denunciados y no hay personas arrestadas por este hecho.
Se solicita a la comunidad que si reconocen alguno de los elementos como propios se dirijan a la Unidad Judicial Nº 8, donde se encuentran en calidad de secuestro, con la documentación que acredite su legítima propiedad y procedencia.