Mientras en la Sala de Audiencias se dictaba la sentencia al riojano "Maestro Amor", afuera, en la calle, los acólitos del gurú escuchaban las instancias desde teléfonos celulares, en un clima de zozobra.
Cuando se conoció la condena a 14 años de prisión, la inmediata detención y traslado de Ocampo al penal de Miraflores, rompieron en llantos y gritos de aliento. Los periodistas pugnaban por "la foto” mientras los miembros de la comunidad, tras las vallas y bajo el sol abrasador del mediodía elevaban abrazados, cantos a viva voz. Siempre manteniendo riguroso orden y con respeto manifestaron su congoja. No hubo un solo acto de agresión ni de disturbio. Algunos de los acólitos optaron por apartarse del grupo y desahogarse a la sombra de un árbol. Otros aceptaron realizar declaraciones a la prensa, como fue el caso del Presidente de la Fundación Bienaventuranza del Maestro Amor, Juan Pablo Carullo.
En ese marco, señaló: "Sostenemos la inocencia del Maestro, conocemos a los delincuentes que lo denunciaron y sabemos que no son víctimas. Pero bueno, la Justicia falló de esta forma y hay varias instancias procesales en las que el abogado defensor ya está trabajando”.
Por otra parte, Horacio Gramajo, a cargo de Prensa de la Comunidad, aseveró: "La justicia actuó en forma corporativa y emitió un fallo ejemplificador para aquellos que quieran llevar una forma de vida como la nuestra, que no elegimos el consumismo. Cuando se rompe ese negocio actúan las corporaciones", aseveró, aunque se negó a identificar a las supuestas corporaciones.