El empresario Federico Hausberger denunció ayer que delincuentes ingresaron en su estudio durante la siesta y se apoderaron de 17.000 pesos en efectivo que estaban dentro de un cajón, y una computadora portátil. Sin embargo, los ladrones no violentaron ningún ingreso en la vivienda, ubicada en pleno centro, y la única empleada que estaba en el lugar aseguró no haber escuchado a nadie.
El caso fue denunciado durante las primeras horas de la tarde de ayer y, según el damnificado, advirtió el hecho cuando tras dormir la siesta en la planta alta del inmueble donde tiene su oficina y su vivienda particular, bajó y advirtió que la puerta de ingreso estaba abierta. Y que el cajón de su escritorio donde tenía el dinero estaba fuera de lugar y sin los 17.000 pesos que había cobrado por un trabajo horas antes, además del faltante de la computadora.
Personal de la Unidad Judicial Nº 1 y de la Dirección de Investigaciones inspeccionaron el lugar y determinaron que la puerta de acceso no fue violentada y que sólo puede abrirse desde adentro. Por lo que sospechan que el autor del hecho estaría entre las personas cercanas al denunciante.
Por su parte, la empleada que estaba en el lugar dijo que no vio ni oyó ningún ruido extraño.