Bussi se descompensó y se suspendió el juicio oral
Tucumán- A poco de comenzar en Tucumán el juicio contra los represores Luciano Benjamín Menéndez y Antonio Bussi por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura, el proceso fue suspendido hasta el viernes debido a una descompensación del ex gobernador tucumano.
El Tribunal Oral Federal de Tucumán había dispuesto un cuarto intermedio hasta hoy a las 10:00, luego de que Bussi -quien presenciaba la audiencia con asistencia respiratoria- sufrió una descompensación y tuvo que ser internado. Pero por la tarde se informó que la audiencia se reanudará el viernes a las 9.30, debido a que el cardiólogo de la Corte Suprema de la Nación, recién podrá revisar al acusado el jueves.
El ex militar fue trasladado en ambulancia debido a un síndrome coronario agudo, según diagnosticó un médico cardiólogo que habló ante el Tribunal Oral. Deberá ser sometido a nuevos estudios médicos para determinar si puede afrontar un juicio oral, tal cual lo habían considerado peritos de la Corte Suprema días atrás.
El juicio oral por el secuestro y desaparición del ex senador provincial Guillermo Vargas Aignasse comenzó con una sala colmada de público, mientras militantes de organismos de derechos humanos que se agolparon el la puerta del Tribunal. También estuvieron los hijos del ex senador Vargas Aignasse, Guillermo y el actual diputado nacional kirchnerista Gerónimo, aunque el primero de ellos no estuvo en la sala ya que debe declarar como testigo.
Antes de ingresar a la sala, el abogado de Menéndez negó la acusación en su contra, y justificó la actuación del ex jefe del III Cuerpo del Ejército al indicar que durante la última dictadura se desarrolló una guerra. Por su parte, Ricardo Bussi, hijo del represor, criticó a los jueces del Tribunal ya que le van a dar -al represor- la condena que quiera Kirchner.
El juicio comenzó con la lectura de la acusación fiscal contra Bussi y Menéndez, a quienes se les imputa los delitos de violación de domicilio y violación ilegítima de la libertad agravada, aplicación de tormentos reiterados, homicidio calificado y asociación ilícita en perjuicio del ex senador provincial Vargas Aignasse, desaparecido en 1976.
En la acusación, se constató que el Ejército había señalado al senador como potencial opositor al régimen, ya que pertenecía a una organización política perturbadora, por lo que se debía proceder a su detención. La detención de Vargas Aignasse respondió a un patrón de conducta que ejercían las Fuerzas Armadas, según la acusación, la cual remarcó que los detenidos por ideologías políticas recibían los peores maltratos.
Cerca del mediodía, el Tribunal dispuso un cuarto intermedio de quince minutos, ante la gravedad de la salud de Bussi, quien se mostraba con signos de cansancio. Al reanudarse el juicio, se le notificó a los jueces que Bussi padeció una descompensación de su salud, por lo cual debía ser internado para ser observado.
Si bien los jueces propusieron que se lo asista en el lugar, un cardiólogo insistió con llevarlo a una clínica. Ante esta situación, Josefina Molina, hija de desaparecidos, criticó la actitud de Bussi, a quien acusó de hacer una chicana por un simple dolor de pecho, y de alargar el proceso. En la puerta del Tribunal, se registraron leves incidentes entre manifestantes y la Policía ante la bronca por la suspensión del debate.