Familiares de Rosa Zulema Oviedo (83), la anciana que fue brutalmente asesinada hace casi un año en su casa de la localidad de Villa San Roque al norte de Tinogasta, manifestaron públicamente su malestar ante el nulo avance de la investigación para dar con los responsables del hecho. En la causa hubo dos imputados, pero los investigadores no reunieron pruebas de pesos para sostener el grave cargo de homicidio críminis causa.
En diálogo telefónico con EL ANCASTI, Sonia Alderete, esposa del único hijo de la octogenaria, Félix Oviedo, cuestionó que los dos detenidos que había recuperaron la libertad y ahora la fiscal a cargo de la investigación parece no hacer nada. Y añadió, el crimen de mi suegra sigue igual, todo quedó en la nada y esto no puede ser, reclamamos justicia.
La mujer explicó que junto a su esposo están radicados en Río Grande, Tierra del Fuego, desde hace décadas y que aunque su suegra solía visitarlos, nunca lograron que se trasladara definitivamente. Decía que quería mucho a su tierra y que el sur era muy frío para ella, recordó la nuera de Oviedo.
La mujer vivía sola en su casa ubicada en el tranquilo paraje a 12 kilómetros de la cabecera departamental. A fines de julio del año pasado, desconocidos ingresaron a su casa con aparentes fines de robo y la golpearon con brutalidad hasta provocarle la muerte.
Los delincuentes revolvieron toda la casa y no se sabe a ciencia cierta cuánto o qué valores se llevaron. Se pudo determinar que la mujer cobraba un beneficio del ANSES y además recibía dinero que periódicamente su hijo le enviaba por giro postal.
Antes de fugarse, los homicidas se encargaron de dejar cerrada la casa por fuera, lo que hizo suponer a vecinos y allegados que la mujer había salido. Fue luego de varios días de ausencia que familiares de la mujer decidieron entrar a la casa y la encontraron sin vida, tendida en su cama. Las pericias forenses determinaron que había sufrido una muerte violenta.
Pese a que San Roque es una villa de apenas 240 habitantes, los investigadores no pudieron hallar a los responsables del brutal asesinato. En las primeras horas posteriores al hallazgo del cuerpo, se ordenó la detención de dos sospechosos que supuestamente habían estado merodeando la casa de la víctima. Luego se determinó que en realidad era el paso obligado de ambos para ir a sus tareas habituales. Y en definitiva, lo único que había en su contra era que tenían antecedentes por diversos delitos y uno había cumplido una condena. Sin embargo, no fue posible determinar sí estuvieron en el lugar del hecho.
Los dos estuvieron detenidos durante más de una semana, pero finalmente y merced a una presentación de la defensa la fiscal a cargo de la investigación ordenó su libertad. El caso no presenta avances desde entonces.